viernes, 31 de diciembre de 2010

Feliz cine

La última entrada del año va a ser, además de desearos un 2011 mejor que el 2010 (pero poned vuestro granito de arena, eh?), una recomendación de cine.
Hacía semanas que no iba, y tenía más mono en mi cuerpo que el peñón de Gibraltar.
Fui esta semana y la película que vi me compensó con creces el vacío: El discurso del rey (The King's speech, Tom Hooper. Reino Unido 2010).

CINE en mayúsculas, para mí la película tiene todos los ingredientes necesarios para que el producto salga redondo.

Fui a verla a una hora "normal", de las que no suelo ir, la sala estaba llena y tuve que hacer cola para entrar. Detrás de mí iba una señora con un bol gigante de palomitas que comía con fruición, así que al entrar aceleré el paso para intentar esquivarla y que no se sentase a mi lado. Lo conseguí metiéndome en el centro de una fila en la que quedaban un par de asientos libres, pero no me libré del gracioso de turno que se ríe a carcajadas sin motivo.
Sin embargo, la película hizo que me olvidase hasta de eso.
Podéis leer una buena crítica en el enlace que os he puesto. La sinopsis más corta que he encontrado:
El rey George VI del Reino Unido se vio obligado a reinar tras la abdicación de su hermano Edward VIII. Es tartamudo, y por eso busca un terapeuta de trastornos del habla, Lionel Logue, que tiene unos métodos poco ortodoxos.

Tiene lo que hay que tener: un buen guión, bien interpretado y bien dirigido.
Con respecto al guión, me parece fascinante que partiendo del defecto (no insignificante, por otra parte, en su situación) de un monarca, se construya un argumento tan sólido, descubriéndonos las causas y las consecuencias, los miedos, los complejos y las frustraciones, sin caer en la irreverencia o en el melodrama. La tartamudez del futuro rey de Inglaterra le pone en contacto, gracias a la tenacidad de la futura reina, con su contrapunto perfecto, el logopeda que le ayudará a superarla, antítesis del monarca, a quien impone sus normas. A pesar de ello, o quizá gracias a ello, se generará primero un respeto y después una amistad inquebrantable entre ellos hasta el fin de sus días.

La interpretación de los actores es impresionante. No sólo la de los protagonistas principales, Colin Firth como George VI y Geoffrey Rush como el logopeda, que están que se salen, sino Helena Bonham Carter, como esposa del rey y futura reina madre, también está espléndida, igual que los secundarios Derek Jakobi (el arzobispo de Canterbury), Timothy Spall (Churchill), Guy Pearce (el heredero Eduard VIII, que abdica para casarse con Wallis Simpson) y el resto de actores.

El director Tom Hooper es experto en series televisivas de éxito, algunas históricas también, como Elizabeth I. En esta película utiliza un gran angular que ha sido criticado por muchos, porque difumina el fondo, y distorsiona los extremos, aparentemente sin motivo. Seguramente la razón es dar más protagonismo a los personajes y difuminar el fondo, que metafóricamente pretende ser el contexto político, la antesala de la Segunda Guerra mundial.

La película tiene diálogos inteligentes, humor, tensión, dramatismo, un excelente vestuario y se acompaña de la música adecuada en cada momento.
Para mí, una película redonda.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Objetivo 2011

A este año le quedan dos telediarios, literalmente.
Como medimos nuestra vida en años, la sensación de que se acaba una etapa, o que se empieza otra con cada año, nos hace plantearnos retos, deseos, propósitos a cumplir durante el próximo.
Es lo que tenemos los humanos, necesitamos la zanahoria delante para ir tirando. Los propósitos de este año que no se han cumplido a día de hoy, los desestimamos, o renovamos votos.
No estoy hablando de proyectos vitales, claro, que suelen plantearse en periodos de tiempo más largos. Me refiero a los "propósitos de enmienda", intención de resolver aquellas carencias o excesos que no nos hacen malos, pero sí peores.

Somos poco originales, la mayoría de objetivos son comunes entre los mortales del mundo occidental (por favor, pasad a ver el cartel que ha hecho Salles en su inteligente blog). Y la mayoría se quedan sin cumplir, porque se trata de modificar hábitos y conductas, que es lo más difícil que hay: adelgazar, dejar de fumar, ir al gimnasio, aprender o mejorar el inglés...
A medida que pasan los años y uno se propone las mismas cosas, señal de que no se han cumplido, se van abandonando las promesas.

Personalmente, hace tiempo que no me propongo nada, al menos al inicio del año, lo que deriva en un "tantsemenfotisme" ("todomelasudismo") respecto al año, a las fiestas, al invierno o al trabajo, descomunal.
Está claro que no vamos (voy) bien. Tengo que buscarme un propósito para invocar con las doce uvas. De los clásicos:

No tengo que adelgazar.

No quiero dejar de fumar. Por lo fácil que lo están poniendo. ¡Y eso que fumo poco! Si se empeñasen en castigar a los defraudadores, maltratadores, asesinos y otras malas hierbas, la mitad que en perseguir a los fumadores, otro gallo nos cantaría. ¿Por qué no persiguen a las tabacaleras? Ah, perdón, que les dan muchos milloncejos.
Me estoy yendo por los cerros de Úbeda.

Ya me apunté al gimnasio a principios de este año y comprobé, una vez más, que no es lo mío. Prefiero mantenerme en forma con el baile.

El inglés, ya lo practiqué bastante con el nigeriano.

En el trabajo me han dado la pista. Me quejaba hoy ante una técnica cuya opinión me merece mucho respeto, del poco caso que me hacen en general técnicos y residentes respecto a mis enseñanzas sobre el trabajo bien hecho, los beneficios que se obtienen cuidando los detalles, la eficacia de la sistematización...
Me ha contestado:

- Quizá no utilizas el tono adecuado.

- ¿Me estás insinuando que soy demasiado blanda?- pregunto yo, boquiabierta.

Me ha sonreído y con un gesto de la cabeza afirma:

- Bueno, digamos que dices las cosas de manera muy dulce.

-¿¿¿Cómo??? ¿¿¿Dulce yo...??? ¿¿¿Estás hablando conmigo???- He tenido que girar la cabeza a ver si se dirigía a alguien que estuviese detrás mío- ¡¡¡Que se lo digan a mis hijos!!!

- Con los hijos es distinto. El otro día te vi hablando con el residente Fulanito, se suponía que le estabas riñendo, y no lo parecía.

- ¡Mierda!, - he pensado- ¡Me pasé con la Terapia Breve Estratégica que hice para disminuir mi genio! ¡Y eso que me dieron el alta a las 7 sesiones!

Así que ya tengo objetivo para el 2011:
RETOMAR MI MALA LECHE.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Alguien con quien hablar

No lo he leído todavía, pero es mi próximo objetivo: Alguien con quien hablar, de Ángel Gabilondo, filósofo y catedrático de Metafísica, y desde abril de 2009, ministro de Educación.
Amante como soy de la palabra y la conversación, creo que expresa infinitamente mejor que lo podría hacer yo lo que pienso al respecto, al menos en algunos párrafos que he leído. Las palabras, según Gabilondo, son el modo que tenemos de acercarnos a los demás, de aprender, de conocernos. Además de invitar a liberar las palabras silenciadas por el miedo a enfrentarnos con nosotros mismos o con las realidades de la vida, invita a buscar el calor en las relaciones humanas a través de la palabra cercana y del afecto. Vivimos buscando y reivindicando la caricia y la cercanía, y el autor propone reconocer la dignidad de los afectos, reivindicar concepto en las emociones.
Algunos párrafos para reconciliarse con uno mismo:

«Bien es sabido que convivir no es fácil, ni siquiera con uno mismo. La singularidad es tan irrepetible que, en ocasiones, resulta excesiva. Nada es más exigente que encontrarse diariamente con que uno ha de soportarse. (...) Estamos poblados también de frustraciones y de culpa. Y no exclusivamente por las cosas hechas mal, sino por tantas otras desatendidas, no cumplidas, olvidadas, descuidadas. Una vida es una ingente cantidad de tareas sin realizar, de vidas no vividas. No es que hayamos de incidir en remordimientos, ya se ocupan ellos de efectuar su labor, aunque el mayor de los pesares suele obedecer, en última instancia, a lo no hecho, por indecisión, por torpeza, por vagancia o, incluso sencillamente, por esa dejadez tan activa que nos impulsa a vernos acunados por los acontecimientos, adormilados por lo que nos pasa.

No son sin embargo las tareas no efectuadas o mal hechas las que conforman el temblor de nuestro corazón. Los otros, el otro, éste o aquélla, el afecto no dado, no acogido, el daño ocasionado, la respuesta tibia, insuficiente, o negada, el desamparo provocado, la desatención, cuando no simplemente el descuido, forman parte de aquello con lo que tenemos que vivir y que ya nos constituye. (...) Hemos de saber que quizá lamentaremos no haber estado a la altura de las circunstancias, en definitiva no haber sabido querer y, ni siquiera, querernos. (...) Abrazar nuestras carencias no es cómodo. No hacerlo es suicida.

No es cuestión de resignarse, ni de castigarse permanentemente de modo cada vez más sofisticado, ni de compadecerse de sí mismo, como si uno fuera la principal víctima de la injusticia del mundo. Y, menos aún, de dejarse gobernar por los propios estados de ánimo, ni de que los trabajos nos dominen y las relaciones nos agobien. Quien no se quiere es peligroso. Quien se gusta demasiado también. Éste es el desafío: quererse sin, tal vez, gustarse. De lo contrario seremos, simplemente, poco soportables. Sobreponernos a nuestra, a veces, insidiosa compañía es también trabajar y soñar por encima de nuestra realidad, resucitar cada día y liberarnos de la resistencia a abrazarnos también a nosotros mismos. Y recrearnos para sobrevivirnos gozosos en cada ocasión».

Alguien con quien hablar fue publicado en 2007 por la editorial Aguilar. Posteriormente, en 2009, la misma editorial publicó Contigo, donde Gabilondo reflexiona sobre la memoria, el olvido, la palabra y la compañía. Este año Seix Barral ha publicado Palabras a mano, en el que anima a vivir sin grandilocuencia, serena y reflexivamente.
Empezaré con Alguien con quien hablar, y ya veremos hasta dónde llego, porque con el ritmo de lectura que me gasto últimamente, es capaz de publicar varios libros más mientras tanto.

viernes, 24 de diciembre de 2010

I am not in the mood

Me repito como el eco.

Cada año siento ese desasosiego en mi interior, como un nudo en el cerebro, producto de la lucha entre lo que pienso y mi alrededor, entre mis creencias, el tsunami familiar que me arrastra, y mi realidad. Pero cada año es peor, o así lo siento yo.

¿Por qué cada año digo que no me pillan más, y sin embargo ahí estoy?

Sé la respuesta, no hay que ser muy listo: Por no tener previsión, por vivir al día, por no hacer nunca planes más allá de unos días, por esta sensación de provisionalidad que tengo de mi vida. Por dejarme llevar, por no querer problemas, por sentimentalismo, debilidad. Por dejadez, procrastinación, pereza... por cansancio, por trabajar demasiado... y paro, que parezco el del anuncio de la Coca-Cola.

Espero que algún día cambie y sienta que estoy viviendo la vida definitiva. Quizá sea tarde.

De momento, lo pasaremos como podamos. Vosotros también.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Navidad... uf!

Aunque parezca mentira (cada año me pilla por sorpresa), y aunque sea un topicazo, estamos prácticamente en Navidad y la previa, es la semana de los ágapes navideños de empresa, de amigos, de clase... cualquier excusa es buena para montar una comida o una cena entre la gente que comparte alguna actividad. Que digo yo... ¿por qué? ¿Quién ha creado esa necesidad? La gente que quiere quedar, que quiere verse, que quiere reunirse y charlar, comentar cómo va la vida... ya lo hace durante el resto del año sin necesidad de excusas. Sin necesidad de pagar los precios de los menús navideños, ni tener que reservar casi en verano, como la lotería, sin tener que ir disfrazado...
Para mí la Navidad es la excusa para ver a familiares que sólo veo casi en estas fechas u otras celebraciones tipo bodas, bautizos, comuniones y demás. Pero con la gente del trabajo... a duras penas aguanto a algunas personas por obligación, ¡como para aguantarlas fuera, en mi tiempo libre!

De las diversas cenas de empresa que tenía (es lo que tiene el pluriempleo), decidí que sólo iría a una, porque era gratis (es tan triste la realidad) y porque se celebraba el 60º aniversario desde su fundación. Fue el jueves, en un gran hotel de Barcelona, y asistimos gran parte de los 250 médicos con los que cuenta la empresa, y un montón más de empleados de enfermería, administración, técnicos, etc.

Como hace más de 11 años que trabajo en ella, tuve la oportunidad de asistir también a la del 50º aniversario, y debo decir, no sé si porque el número era más redondo, o por la crisis actual, o porque entonces yo tenía mucha más vitalidad e ilusión, que aquélla fue más divertida. El maestro de ceremonias era el mismo, un médico que tiene vocación de showman y es el hombre de confianza del fundador para estos menesteres. Iba vestido con frac, se disfrazó de papá Noel, e hizo un monólogo muy divertido, si no fuera porque lo hizo pasar por suyo, cuando en realidad es de Arturo Pérez Reverte, la tesis sobre la palabra "cojones".

La cena estaba organizada como un banquete de bodas, cada uno teníamos nuestro lugar asignado. Junto a mi mesa estaba la presidencial, con el fundador, de 84 años, y su mujer, además de los grandes dinosaurios de la empresa. En total esa mesa rondaba los 1000 años.

En medio de la cena, a uno de ellos le dio una lipotimia y cayó al suelo. A pesar de haber más de doscientos médicos en la sala, el médico en cuestión no se recuperó, y hubo que llamar al 061 para que se lo llevasen a un hospital.
Quedó patente que los médicos en realidad no servimos para nada, sin nuestros aparatos, máquinas, y fuera de nuestro medio natural. Los radiólogos: sin poder hacer una placa... yo: como no le haga una biopsia o espero a hacerle la autopsia... otorrinos, digestólogos, traumatólogos, dermatólogos, cirujanos, ginecólogos: ni caso... los anestesistas, cardiólogos, internistas: sin fonendo, electrocardiógrafo, tensiómetro...
En fin, todo bastante patético. No me quedé al baile.

viernes, 3 de diciembre de 2010

el timo 419

Quiero pedir disculpas a todos los que seguís este blog porque he desaparecido durante un mes sin dar ninguna explicación. Ni he aparecido por este blog, ni por ningún otro, y es que he estado muy entretenida.
Lo que me ha tenido entretenida ha estado a punto de materializarse en una estafa, y es por eso que quiero contarlo aquí, para advertir y dar difusión, aunque sea pequeña, porque en la red no lo he visto denunciado.

El tema se inició hace cosa de dos meses y pico cuando, animada por un amigo, me inscribí en un portal de parejas, concretamente Parship.es (qué queréis, soy humana: de vez en cuando me dan arrebatos de no querer estar sola). Transcurrido un mes, el movimiento era escaso, y los contactos nulos (la verdad es que yo tampoco ponía mucho de mi parte).
De repente contactaron conmigo en inglés dos tipos, uno desde Londres y otro desde Dubai, con historias distintas, pero con algunos rasgos en común. Tras cruzarnos varios mails, dejó de interesarme el de Dubai y seguí la comunicación con el de Londres, vía mail y por chat, lo que me ocupaba el escaso tiempo sin trabajar de que dispongo. Me facilitó algunos datos que yo podía comprobar, y lo hice: una dirección que confirmé en google que existía, y un número de teléfono con prefijo internacional 44 del Reino Unido al que llamé y me contestó, aunque sólo hablé con él unos segundos, porque me costaba entenderle y pensé que mi listening necesitaba mejorar mucho.

Para resumir la historia, se trataba de un irlandés bien situado cuya ex-mujer murió de cáncer meses después de divorciarse, hace unos tres años. Freelance como computer consultant, solo en el mundo a excepción de un hijo que estudiaba en una universidad de Londres y al que adoraba, por supuesto. Me mandó una foto suya, con una pinta de irlandés indiscutible.
Estaba en Londres terminando un proyecto de trabajo, había viajado por muchos países y anteriormente había trabajado en Barcelona, cuyo ambiente le encantaba, igual que las mujeres españolas, así que pensaba instalarse aquí al acabar el proyecto actual.

Debo decir que leo toda la literatura referente a mi trabajo en inglés, pero es muy especializada. No tengo oportunidad de mantener conversaciones ni leo en inglés nada que no sea de patología, así que mi nivel no es especialmente elevado. Por ello aunque me chocaban algunas expresiones, tiempos verbales y sintaxis que utilizaba en sus mails y en el chat, pensaba que mis conocimientos de inglés coloquial son muy escasos.

Naturalmente mi interés fue aumentando, al notar el suyo y sus ganas de venir a Barcelona a conocerme. Acabó su proyecto y concretó la fecha de su viaje, enviándome la confirmación de KLM de su vuelo.
A todo esto he de añadir que se interesaba mucho por mis hijos, siempre me preguntaba por ellos, sobre qué hacían, dónde estaban, les daba recuerdos... Su hijo pasaba unos días con él y también me enviaba saludos, incluso llegó a escribirme un mail adjuntando una foto.

Así se fue preparando el terreno, hasta que unos días antes de venir, le surgió una entrevista de trabajo en Nigeria, y aunque debía viajar allí, aquéllo "no cambiaba los planes" porque sólo estaría un día. Viajaría con su hijo, a quien le hacía gracia ver otros lugares, y así además no iría solo.
Aquí se me subió la antena aunque todavía daba crédito. Se suponía que desde Nigeria me escribiría, puesto que se llevaba el portátil.
Y efectivamente, me escribió. Para contarme una película tan inverosímil que hasta yo, que soy una ingenua, no me tragué. Pero por aquéllo de... ¿y si fuera cierto?, le contesté. También me llamó por teléfono desde un número nigeriano (comprobé el prefijo inmediatamente), y esta vez ya pude hablar con él y escucharlo algo más , de manera que en seguida me di cuenta que de británico tenía menos que yo, y entendí por qué me parecía que llevaba una zapatilla en la boca: su inglés era africano, concretamente nigeriano. Nos cruzamos varios mails y llamadas de teléfono pero no consiguió nada.

Para hacerlo corto, el cuento era que al llegar a Nigeria, un taxista los había engañado y los asaltaron unos hombres armados que les pidieron todo lo que llevaban encima. El hijo, con su espíritu joven y rebelde, se había negado, le habían disparado en la cabeza y se encontraba en coma en el hospital. Lo había denunciado a la policía quien no le había hecho mucho caso, había acudido a la embajada donde tampoco, y su banco al que llamó para pedir dinero no tenía oficina por allí. Naturalmente, tenían que hacerle una radiografía a vida o muerte para saber dónde estaba alojada la bala, que costaba 750€. No quería pedírmelo, pero no tenía otra opción, me lo devolvería, y me imploraba por favor que salvase la vida de su hijo.
Evidentemente se acabó la comunicación.

Lo primero que hice fue denunciarlo a la webmaster de Parship, quienes me contestaron inmediatamente y eliminaron su perfil de la página.
Gracias a la inestimable ayuda de Patsy, aprovechando que estuve en Madrid, comprobamos que el número de teléfono que me había dado, aunque tiene el prefijo de Reino Unido, se sigue de diez cifras, las dos primeras 70, lo que le hace ser un número especial que puede hacer y recibir llamadas desde cualquier lugar. Puede contratarlo cualquiera, pero los británicos no suelen hacerlo porque es caro.
Estaba convencida de que el otro tipo que me escribió desde Dubai era otro timo parecido, y comprobé que el número de teléfono que me dio también tenía las mismas características. También comprobamos que la dirección que me había facilitado no correspondía a ningún hotel, donde se suponía que vivía en Londres. Quisimos averiguar las IP y su localización desde donde mandaban los mail, pero ahí no conseguimos nada.

Debo confesar que me fastidió bastante, y empecé a buscar información por internet. La red va plagada del llamado timo o estafa nigeriana, que también se denomina timo 419 porque es el artículo del código penal nigeriano que infringe, y tiene múltiples variantes, siempre ofreciendo comisiones sustanciosas al colaborar para cobrar una herencia, o una lotería, donaciones a ONG y otras. Falsifican sellos, firmas y membretes oficiales y suelen ser timos bastante elaborados. No siempre operan desde Nigeria, pero el timo se ha quedado con ese nombre.

Sin embargo, no he encontrado nada en relación a páginas de contactos, y estoy segura de que tiene que haberlo. He vuelto a indagar en el portal y, sabiendo lo que sé, he visto más de un perfil que huele a timo nigeriano.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Obras

Estoy liada cual pata de romano.

Por fin, después de no sé cuántos años tras ello, y tras dos años y medio desde que se aprobó el proyecto, persiguiendo a la gente para que pague o se comprometa a pagar, se empieza a rehabilitar la fachada del edificio donde vivo. Yo ya llevo dos años pagando el préstamo que pedí para ello, y me quedan otros tantos.

Esta semana han empezado a poner los andamios, que hasta el permiso para ello ha costado, porque el ayuntamiento se negaba porque ocupa toda la acera. Andamios especiales, aislados, porque tiene que venir personal especializado para tirar abajo la fachada, que es de fibrocemento (del de antes, el que contenía el cancerígeno amianto), y para retirar los escombros.

La mayor parte de la fachada cubre unas tribunas a manera de balcones cerrados, que dejarán a la intemperie. El salón de mi casa (y de la mayoría de vecinos) da a esa tribuna, que además hace las veces de habitación. Para no quedarnos literalmente con el culo al aire, nos taparán el salón y las ventanas de las habitaciones que dan a la tribuna con pladur. ¡Hala, sin ventilación, o con un ventanuco que nos abrirán en el pladur, para que nos contemplen los trabajadores!

En esa tribuna tengo un estudio, lleno de estanterías con libros, un escritorio y todas las plantas que hay en mi casa. Pues este largo fin de semana, en lugar de salir, descansar, bailar o dormir, he tenido que desmontarlo y empaquetarlo todo, porque mañana empiezan a tapiarnos.

A la pasta que me cuesta la fachada, veintiún mil euros del ala, hay que añadir que he tenido que alquilar un trastero mientras duren las obras, porque no tengo sitio en casa para dejar todo lo que he desalojado de la tribuna: cajas con libros (muchos los he puesto en doble fila en otra gran estantería que hay en el salón, pero todos no me caben), montones de estantes, laterales, traveseros, cajonera, cortinas, lámparas... Y sin contar las plantas. Las orquídeas me las llevaré a mi despacho del hospital, para que se pongan estupendas como la que tengo allí, el resto tendré que bajarlas al patio, si me dejan.

No sé cuánto tiempo van a durar las obras, alrededor de un año o más para todo el edificio, pero lo que me concierne a mí no sé cuántos meses, sólo sé que voy a estar muy entretenida...

domingo, 24 de octubre de 2010

Una de cal y otra de arena

Este fin de semana ha sido agridulce respecto al baile.
Voy a clase los viernes (¡ya estoy en el nivel medio-avanzado!), a pesar del cansancio acumulado del día y de la semana, porque luego hay baile. Si no fuese a la clase, me daría mucha pereza salir de casa sólo para bailar. Así aprovecho para aprender y luego poner en práctica lo aprendido.
Ese día bailamos en una sala peculiar, la Peña Artística La Constancia (PAC), un local donde los jubilados del barrio de Hostafrancs juegan al dominó o al bingo y bailan bailes de salón. Naturalmente el viernes por la noche está reservado por nuestra escuela para bailar swing. El suelo es de terrazo, no muy adecuado para este tipo de baile, y el aire se acondiciona con ventiladores insuficientes. Hay mesitas alrededor, cubiertas con manteles hasta el suelo de color lila y flores artificiales blancas, y con servilleteros que indican con un letrero que están reservadas para la Sra. María o el matrimonio Carmen y Ángel. El techo y las columnas están adornados con cintas y globos lilas y blancos. Todo muy kitsch, pero ya se ha consolidado como un clásico del Lindy Hop los viernes por la noche. Aunque asisten algunos profesores, la mayoría de los que vamos a bailar allí somos alumnos de los primeros cursos e intermedios. Así que el ambiente es muy distendido, no hay estrellas, nos conocemos todos, y lo pasamos bien. Siempre hay más mujeres que hombres, y algunos días, muchísimas más.

Este viernes, no sé por qué misterio de la naturaleza, había menos mujeres que hombres, la primera vez desde que yo bailo.
Fue fantástico, me lo pasé fenomenal. No paré de bailar en toda la noche, a veces incluso tenía que escoger entre dos candidatos, bailé con algún chico con el que no había bailado jamás, bailé Balboa sin saber...
Me salieron ampollas en los pies, pero yo seguía bailando.
Insólito.

La otra cara de la moneda ha sido esta tarde. Había baile organizado por otra escuela, en el ático de un edificio dedicado a la danza y artes escénicas. Por lo menos, suelo de parquet. Bailadoras a patadas. Nivel muy alto, mucho master del universo.
Por si fuera poco, al cabo de un rato, ha venido la guardia urbana, que ha obligado a bajar el volumen de la música. Me ha parecido alucinante, a las siete de la tarde. Desde la calle se oía un poquito la música. Desde luego, menos que lo que se oye a Luis Miguel desde mi casa. Se han cerrado las ventanas, y no había ningún tipo de acondicionamiento de aire.
Resultado: he conseguido bailar dos o tres bailes, y me he marchado, asqueada.

He comentado con uno de los que ha bailado conmigo la enorme desproporción que había entre leaders y followers y, naturalmente, ni se había dado cuenta.
Desde luego, recomiendo a todos los chicos, en especial a aquellos que tengan la autoestima baja, que se apunten a bailar. No hay terapia más eficaz: Se sentirán queridos, solicitados, disputados, y encima se lo pasarán bien bailando.

lunes, 18 de octubre de 2010

Mi limón, mi limonero

Una amiga me ha reenviado el siguiente correo, procedente de esas cadenas que no soporto. Pero es que encima me toca el punto débil, es un tema, el del cáncer, con el que estoy en contacto a diario, y que conozco bien. Me lo ha enviado sin ningún texto personal, soy una más entre unas cuantas direcciones de correo electrónico. Sé que lo hace con la mejor intención, que en el fondo se cree todo o parte de lo que se dice en él, que debería haberlo tirado directamente a la papelera, pero no puedo pasarlo por alto.


El Limón (Citrus limonun Risso, Citrus limon (L.) Bum., Citrus medica) es un producto milagroso para matar las células cancerosas. Es 10,000 veces más potente que la quimioterapia. ¿Por qué no estamos enterados de ello? Porque existen organizaciones interesadas en encontrar una versión sintética, que les permita obtener fabulosas utilidades. Así que de ahora en adelante usted puede ayudar a un amigo que lo necesite, haciéndole saber que le conviene beber jugo de limón para prevenir la enfermedad. Su sabor es agradable. Y por supuesto no produce los horribles efectos de la quimioterapia. Y sí tiene la posibilidad de hacerlo, plante un árbol de limón en su patio o jardín. Todas sus partes son útiles.

La próxima vez que usted quiera beber un jugo, pídelo de limón natural sin preservantes.

¿Cuántas personas mueren mientras este secreto ha estado celosamente guardado para no poner en riegos las utilidades multimillonarias de grandes corporaciones?

Como usted bien lo sabe el árbol de limón es bajo. No ocupa mucho espacio, Se le conoce con el nombre de Limonero, limón, lima , limoeiro (gal.), llimoner (cat.), limoiaritz (eusk.).

La fruta es un cítrico que viene en diferentes presentaciones su pulpa se la puede comer directamente o se la emplea normalmente, para elaborar bebidas, sorbetes, dulces etc.

El interés de esta planta se debe a sus fuertes efectos anti cancerígenos. Y aunque se le atribuyen muchas más propiedades, lo más interesante de ella es el efecto que produce sobre los quistes y los tumores. Esta planta es un remedio de cáncer probado para los cánceres de todos los tipos. Hay quienes afirman que es de gran utilidad en todas las variantes del cáncer.

Se la considera además como un agente anti-microbial de amplio espectro contra las infecciones bacterianas y por hongos; es eficaz contra los parásitos internos y los gusanos, regula la tensión arterial alta y es antidepresiva, combate la tensión y los desórdenes nerviosos.

La fuente de esta información es fascinante: procede de uno de los fabricantes de medicinas más grandes del mundo, quien afirma que después de más de 20 pruebas de laboratorio, realizadas a partir de 1970 los extractos revelaron que:

Destruye las células malignas en 12 tipos de cáncer, incluyendo el de colon, de pecho, de próstata, de pulmón y de páncreas…

Los compuestos de este árbol demostraron actuar 10,000 veces mejor retardando el crecimiento de las células de cáncer que el producto Adriamycin, una droga quimioterapéutica, normalmente usada en el mundo.

Y lo que es todavía más asombroso: este tipo de terapia, con el extracto de limón, destruye tan sólo las malignas células del cáncer y no afecta las células sanas.

Instituto de Ciencias de la Salud , L.L.C. 819 N. Charles Street Baltimore, MD 1201

No dejes de reenviarlo!!!


Que el limón es muy sano, no voy a cuestionarlo ni rebatirlo. Es muy rico en ácido cítrico y en vitamina C (y en menor cantidad, A, E y B). Contiene además minerales como potasio, magnesio, fósforo, calcio, y pequeñas cantidades de hierro, cobre, cinc y manganeso.
La fórmula del ácido cítrico es C6H8O7, es decir, contiene 6 carbonos, 8 hidrógenos y 7 oxígenos. En la industria se obtiene por fermentación de azúcares como sacarosa o glucosa. Es un potente antioxidante, y se utiliza como conservante en muchos alimentos. En nuestro organismo se obtiene de forma natural como metabolito intermediario en el ciclo de los ácidos tricarboxílicos. En alguna ocasión (entradas sobre el chocolate y la cerveza) he mencionado las propiedades beneficiosas de los antioxidantes. No voy a decir nada respecto a las vitaminas, ya que de todos es sabido que son necesarias para nuestro metabolismo, en cantidades muy pequeñas.

Es decir, el limón es muy bueno y muy sano, además de muy rico.
Pero de ahí a decir que es más potente y eficaz como tratamiento contra el cáncer que un quimioterápico, y hacer proselitismo para abandonar las terapias antineoplásicas en favor de tomar zumo de limón, va un abismo e insulta mi inteligencia. Sé que no debería hacer caso, el mail es tan simple y tosco que da risa, pero se está tocando un tema muy importante que afecta la vida de las personas.

Es típico de vendedores de humo y charlatanes argumentar con conspiranoias como que la industria farmacéutica oculta los poderes del limón para poder vender sus productos, ya que tratar el cáncer con limón sería muy barato. No digo yo que las farmacéuticas sean hermanitas de la caridad y no tengan intereses económicos, pero precisamente se gastan muchos millones para encontrar fármacos útiles contra el desarrollo del cáncer, naturalmente para sacar provecho después con su venta. Todas buscan la panacea, es decir, el fármaco anticanceroso ideal (que nunca puede ser único, lo saben y tienen muchos frentes abiertos), y si el limón lo fuese, ya lo tendrían patentado, con otro nombre, ocultando su fórmula, o maquillándola.
También es típico de los charlatanes utilizar un lenguaje aparentemente científico o técnico (aunque no es el caso), para parecer serios o eruditos, aunque los argumentos sean equívocos, confusos o incluso contradictorios. En este mail se está hablando por un lado de tratamiento del cáncer y por otro de prevención. Mezclando churras con merinas.
Y por último, suele ser también común a todas estas mentiras la falta de pruebas, a favor o en contra, de lo que se habla. No hay referencias de dónde se sacan los datos, estudios que corroboren lo que se afirma, etc, etc.

Así que por favor, intentad comer lo más sano posible, limón y otros cítricos incluídos, pero si tenéis una enfermedad grave: acudid al médico, y no os creáis patrañas como la de este hoax.

NO existen los tratamientos milagrosos contra el cáncer. Actualmente el cáncer ya no es el coco que era hace unos años, se curan muchos cánceres, gracias a que se ha avanzado en la detección precoz y en nuevas terapias más efectivas y selectivas. Mucha gente trabajamos diariamente en aprender cómo se desarrolla, cómo se manifiesta y cómo combatirlo, y es una tarea muy seria que no puede ser menospreciada por ignorantes que escriben estupideces.

domingo, 17 de octubre de 2010

Si estoy oyendo a Luis Miguel, hoy es domingo

Hace ya un tiempo publiqué aquí lo mucho que me molesta entrar en una página web y que haya publicidad en movimiento. Dos años después, como era de esperar, la cosa no sólo no ha mejorado, sino que ha empeorado. Ahora, cuando accedes a la web de un diario digital, ya sabes que lo primero que te va a salir es un anuncio, y rápidamente apuntas el ratón donde imaginas que está la cruz para cerrarlo y acceder a la página que de verdad estás buscando. Es el primer paso. Una vez estás en la página de inicio, el siguiente es el bombardeo de publicidad móvil entre las diferentes noticias: imágenes que aparecen, desaparecen, cambian, colorines que se meten en la retina y te distraen de la lectura que has ido a buscar. Y no sólo en la página principal. Acceder al artículo, o a la entrevista que quieres leer en profundidad ni te protege ni tiene más conmiseración. Es difícil concentrarse en la lectura. Sin tener los ojos a los lados de la cabeza como los pájaros, tenemos una cierta visión lateral que nos impide eludir el anuncio que nos reclama. Y cuidadito con dónde dejas el ratón, porque la novedad es que como la flecha se pare sobre algún anuncio, o a veces incluso sin necesidad de que esté sobre él, se despliega automáticamente y te obliga a tragártelo.
Podría aducirse que los diarios digitales son gratuitos (de momento), y que de alguna manera tienen que financiarse. Me parece muy bien, pero los periódicos impresos no son gratuitos y también llevan publicidad, así que no se trata de publicidad sí o publicidad no, sino de que se quede quieta, y quien quiera leerla, que la lea, y quien no, pues que le dejen tranquilo.
Como dije entonces, me molesta que interfieran mis pensamientos o hacia dónde los dirijo. Y me molesta que me impongan lo que tengo que leer, o lo que tengo que ver.
Pues lo mismo con la música. No me gusta la música alta, porque me impide pensar. Me molesta ir en un coche con la radio a toda pastilla. Ya no digamos no ir en el coche, y tener que sufrir la de los que pasan con las ventanillas abiertas y con la música (por llamar a ese ruido de alguna manera) a miles de decibelios.
En casa, si se pone música, tiene que ser con un volumen muy moderado. Soporté la música estridente que escuchaba Pol de adolescente (afortunadamente la música que le gusta ahora también es de mi agrado), y tengo que aguantar la que escucha ahora Àlex (que ya se le pasará), pero saben que no pueden pasar de un cierto volumen, o se ponen los auriculares.
Pues el colmo es tener que oír los domingos la música que escucha alguien del barrio, del edificio de enfrente (no a menos de 40 ó 50 metros), cuando encima no te gusta. La vecina en cuestión (estoy segura de que es una mujer), escucha todos los domingos a Luis Miguel, y nos hace partícipes a todo el barrio de sus almibarados boleros. Incluso ahora, que las ventanas ya están cerradas.

martes, 12 de octubre de 2010

Antony and the Johnsons

Descubrí a los Antony and the Johnsons en febrero de 2005. En un programa de radio, un comentarista de música dijo que era lo mejor que había escuchado últimamente, puso un fragmento de una de sus canciones, y me atrapó. Supongo que fue la música adecuada en el momento adecuado.

Jamás me había pasado nada parecido con ningún otro grupo. Me compré el disco que acababan de editar, el segundo largo de su carrera, y recopilé todo lo que habían publicado hasta entonces. Lo escuchaba día y noche sin parar. Su música invadía mi interior y me rellenaba como si se tratase de plastilina que ocupase mis huecos. Lo recomendaba a todos mis amigos y conocidos, y no entendía cómo podía no gustar o ser indiferente a alguien.
Antony, el líder y alma del grupo, me parecía un ser atormentado, por su manera de cantar y por las letras de sus canciones, y su voz, profunda, melodiosa, desgarradora, encauzada en unas melodías difíciles, diferentes, sobrecogedoras... es algo que no se puede explicar con palabras: hay que oírlo.
Su look es también bastante peculiar, lo que se dejaba ver en las carátulas de sus discos.

Contagié mi entusiasmo a un gran amigo (luego fue él mismo mayor entusiasta que yo), quien me sorprendió en agosto con la compra de unas entradas para el primer concierto de su primera gira por España, en Cartagena, en el auditorio al aire libre del parque Torres. Hice unas cuantas piruetas en el alambre para poder asistir, y finalmente fuimos.

Debo decir que no soy muy amante de ir a conciertos y no he ido a muchos, por la sencilla razón que me agobian las multitudes (en el último concierto al que había ido, de Sabina, me desmayé). Sin embargo, éste era con asientos, en un teatro romano, con música intimista y con un target de asistentes asumible para mí.

El inicio del concierto se retrasó, y la expectación era máxima. Yo me sentía como una niña a quien llevan por primera vez a un espectáculo insólito, tantas eran mis ganas de conocer a Antony.
El escenario, a oscuras, con un piano iluminado, era el centro de toda la atención de los asistentes que llenábamos el teatro. De repente, apareció una figura humana enorme, algo encorvada, embutida en una camisa blanca y unos pantalones negros (rotos), con un bolso colgado de un hombro, y pelo negro lacio largo. Parecía una mujer grandullona, con unos andares no especialmente gráciles. Se sentó al piano, y empezó a cantar.
Yo, que durante los meses anteriores había oído miles de veces las canciones de Antony and the Johnsons y me sabía las letras, no reconocía lo que aquel personaje estaba interpretando, ni al personaje mismo.
Inmediatamente pensé que era una broma. Me parecía un hombre disfrazado de mujer de la limpieza de pega, que nos estaba entreteniendo porque Antony llegaba tarde. Pero a medida que avanzaba en la pieza, conseguí reconocer algunas notas, y cuando me convencí de que aquella cosa era Antony, me sentí un poco decepcionada.

Sin embargo, al poco me cautivó. La pasión con la que interpretaba las canciones (a su libre albedrío, porque muchas se parecían poco a las que yo había oído en las grabaciones), su simpatía, haciendo participar al público en algunas de ellas, consiguieron hacerme suya. Aquel corpachón destilaba la sensibilidad de la que yo me había enamorado en sus discos, y no me defraudó. Salí extasiada del concierto (nunca te lo agradeceré bastante, Tonio).

Con ese segundo disco saltó a la fama, empezó a dar conciertos por todo el mundo, y su música incluso llegó al cine, primero de manos de Isabel Coixet en La vida secreta de las palabras, después a series y anuncios de colonias...

Me ha hecho recordar todo esto la noticia de la publicación ayer de su cuarto disco, Swanlights, que he podido escuchar aquí. Aunque ya no escucho sus canciones tan a menudo, sigo sus pasos y tengo todo lo que ha publicado. En elpais.com han publicado hoy una entrevista en la que Antony se define como transexual y responde a preguntas personales y de actualidad. En estos momentos pone música a una ópera que interpretará Willem Dafoe, La vida y la muerte de Marina Abramovic.

La muerte es un tema recurrente en su obra. Os dejo una de las canciones que más me impactó cuando empezaba a escucharlo: I fell in love with a dead boy.


sábado, 25 de septiembre de 2010

Cinepatía

Reconozco que como últimamente estoy un poco negativa, le saco faltas a todo, y eso incluye también las películas que veo, pero intentaré no ser injusta en mi valoración. Debo decir que hasta ahora la cartelera estaba bastante floja, así que no todo es culpa de mi visión sesgada. No ha servido escoger las películas por el director, los actores o la publicidad.

Conocerás al hombre de tus sueños (You will meet a tall dark stranger, Woody Allen. USA 2010).
Un gran fiasco y una gran decepción. Si os soy sincera, no me acuerdo de nada de la película, ni quiero acordarme, y es así desde los diez minutos posteriores a la salida del cine, en los que estuve maldiciendo y despotricando sobre ella. A partir de ahí, se borró automáticamente de mi mente. He tenido que recurrir a internet para leer sinopsis e ir recordando, pero ni siquiera me apetece explicar aquí de qué va.
Es una película del estilo de la del año pasado, Si la cosa funciona, pero ésta sí funcionó, seguramente porque estaba pensada desde 30 años antes, cuando el mejor Woody Allen. En cambio Encontrarás... no tiene dónde agarrarse, si no es a la interpretación de Anthony Hopkins y Naomi Watts. No se identifica a Allen ni por el forro. Antonio Banderas prescindible completamente. En el enlace que os he puesto creo que la ponen demasiado bien. En fin, un bodrio que recomiendo no ir a ver.

El americano (The American, Anton Corbijn. USA 2010).
Interpretada por George Clooney, que creo que es el único gancho de la película (bueno, y para quien le guste, los desnudos de Violante Placido). Se supone que es un thriller donde el protagonista es un asesino a sueldo y experto en armas, que pretende redimirse en un pueblo remoto en los Abruzzos italianos tras un último trabajo. La película está basada en la novela A very private gentleman, de Martin Booth y, sin haberla leído, me da que se deben parecer como un huevo y una castaña. Las palabras de una de las productoras (Ann Carey) en el folleto gratuito que leí en el cine, esperando a que comenzase la película: "Leí la novela hace más de diez años, y enseguida pensé que podría ser una película sexy y entretenida con un papel interesante y complejo", ya me chirriaron.
La interpretación de Clooney es francamente buena, y no va de guaperas ni de galán, como lo demuestran los (excesivos) primerísimos planos que confirman que el tiempo pasa para todos. La fotografía también es excelente, se nota que el director es fotógrafo, y el paisaje forma parte indisociable del argumento, colaborando en reflejar la soledad y aridez del protagonista. Sin embargo, el argumento es muy flojo, los personajes secundarios (o no tanto) forzados, demasiados cabos sueltos y un final metido con calzador. La historia de amor entre Clooney y Placido aparece como un champiñón de la nada, y el cura Pepito Grillo con sus propios secretos resulta un poco naïf. En definitiva, película visible, pero que no está a la altura de lo que promete, prescindible.

Madres e hijas (Mother and child, Rodrigo García. USA 2009).
No es la primera vez que Rodrigo García, hijo de Gabriel García Márquez y director de Cosas que diría con sólo mirarla, dirige una película con varias historias de mujeres, ya lo hizo con éxito en Nueve vidas. También se nota la mano del productor, González Iñárritu, experto en entrelazar tramas dentro de sus películas. Madres e hijas narra la vida de tres mujeres y la relación con sus respectivas hijas y madres, las que están, las que no están, por voluntad propia o ajena, las que tuvieron que dejar marchar, las deseadas que no llegan...
Maternidad no deseada, maternidad anhelada, adopción, aborto, son los conceptos que aborda la película, desde un punto de vista parcial, naturalmente el del director, que puede compartirse o no. En aproximadamente la primera mitad de la película, mientras se expone cada personaje y sus circunstancias, el argumento es convincente y la caracterización de los personajes brillante. A partir de ahí, la resolución de las distintas tramas y la forma de conectarlas, algo artificiosa. La transformación del carácter de las protagonistas no resulta muy creíble.
La película brilla mucho más por el cuadro de actores: Annette Bening está espléndida, Naomi Watts lo borda, Cherry Jones y Kerry Washington convencen. La presencia masculina en la película, discreta y silenciosa, interpretada por unos adorables Samuel L. Jackson y Jimmy Smits, fuertes y tiernos como dicen que nos gustan a las mujeres.

Dos hermanos (Daniel Furman. Argentina 2010).
De las cuatro, la que ha pasado más desapercibida y, sin embargo, la que más me ha llegado. Interpretada por Graciela Borges y Antonio Gasalla, dos conocidos y consagrados actores argentinos. Creo que a ella no la conocía, y a él sólo lo había visto como la inefable mamá Cora en la película argentina de 1985 Esperando la carroza. Del director había visto El abrazo partido y Derecho de familia, y me habían gustado.
El film está basado en la novela de Sergio Dubcovsky Villa Laura.
Susana y Marcos son dos hermanos solteros sesentones diametralmente opuestos, que se odian y se quieren a partes iguales. Susana tiene una personalidad avasalladora con delirios de grandeza, es mitómana, dominante, manipuladora y timadora, mientras que Marcos es sumiso, sensible y apocado, y ambos tendrán que enfrentarse a la muerte de su madre, con quien vive Marcos, y al resto de sus vidas.
La familia no se escoge y, a veces, es lo único que tienes. Tengo algún caso parecido en mi familia.
Lo mejor de la película, una vez más, es la soberbia interpretación de los protagonistas, aunque a veces el histrionismo del personaje de Graciela y el conformismo de Marcos resultan irritantes.

martes, 21 de septiembre de 2010

Un día de furia

Seguramente porque sin Labordeta estamos un poco más huérfanos de mentes políticamente incorrectas y con sentido común.

Puede ser porque el otoño está muy próximo.

O por la pre-pre-pre-campaña política más larga y embustera que recuerdo.

O acaso porque no hay una sola vez que vaya a buscar una bata limpia a la lavandería del hospital y no me la hayan perdido.

Puede que los que parecen expertos a mi alrededor sean simplemente expertos en parecerlo.

Puede que no soporte mi propia timidez, o mi soberbia, que me impiden bailar todo lo que quisiera.

Es posible que me moleste ser cada día un poco menos visible.

Puede que haga demasiado tiempo que estoy sola.

Todo se deteriora a mi alrededor y no hago nada por evitarlo. Puede que ya no pueda con todo.

Seguramente me estoy encerrando cada vez más en mi casa y en mí misma.

Puede ser que mis hijos y yo nos estamos haciendo mayores.

No entiendo por qué he perdido el gusto por los libros, con un montón de ellos empezados y escasos acabados.

Es posible que tenga más miedo a la soledad de lo que soy capaz de reconocer.

Quién sabe si no soy más dependiente o adicta de lo que me permito admitir.

Acaso confunda egoísmo y autoestima.

Probablemente no merezca el reconocimiento que en cualquier caso nunca llega.

Quizá me esfuerzo en la dirección equivocada.

Puede que sea yo quien conduce en sentido contrario.

O quizá simplemente (como siempre se encarga de recordarme mi madre), tengo muy mal carácter.

Seguramente porque no me siento de nadie, de ningún lugar, de ningún bando, de ningún color.
No encuentro mi lugar porque dudo de su existencia.

Quizá todo es una gran casualidad.

Debería asumir estafas, personales, materiales y sentimentales, sin responsabilizarme. Ser más amable con los demás y conmigo.

Quizá debería rebajar expectativas y exigencias, empezando por mí misma, relajarme y sacudirme las pulgas.

Demasiada política, demasiada opinión, demasiado dinero perdido, demasiada cabeza y demasiado poco corazón. ¿O es al revés?

¿Por qué cada vez vamos un poco más allá en lo soez, lo grosero, la mala educación, la falta de escrúpulos, la incorrección...? Cada vez el listón está más bajo, o más lejos.

¿Por qué imitamos lo malo de los comportamientos, de las ciudades, de los maestros, de las costumbres, y en cambio nos cuesta tanto copiar lo bueno?

Me molestan el oportunismo de unos y la estupidez de otros. El cinismo de unos y la candidez de otros. La presunción de unos y la impotencia de otros. Unos tanto y otros tan poco.

El caso es que me encuentro en mi montaña rusa particular, ahora bajando. Siempre es un aliciente averiguar cuánto tiempo caeré vertiginosamente para tomar impulso e iniciar el lento ascenso...

Un mal día lo tiene cualquiera.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Temporada de setas

Las características meteorológicas de este año han hecho que se adelante la temporada de setas, que suele empezar con el otoño y las primeras lluvias. Al parecer, ésta será una buena cosecha.
A mí me gustan mucho, cualquier variedad comestible, y preparadas de cualquier forma. Lo mismo como champiñones crudos en ensalada que moixernons (no sé cómo se dice en castellano) guisados, o rovellons (níscalos) a la brasa.

Supongo que en todas partes sucede igual, pero en Cataluña, muchos de los nombres populares de las setas son a veces despectivos o groseros, o cómicos, como mataparent de peu vermell ("mata-pariente de pie rojo", Pie rojo), pet de llop gris ("pedo de lobo", Bejín plomizo), peu de cabra (Pie de cabra), bola de neu pudent ("bola de nieve maloliente", Agarico amarilleante), pixacà ("meaperros", Amanita pantera), orella de gat negre (Oreja de gato negro), cama de perdiu ("pierna de perdiz", Gomfidio reluciente), enganyapastors ("engaña-pastores", Níscalo falso), tita de gos ("picha de perro", Falo perruno), peu de rata ("pie de rata", Ramaria coliflor), trompeta de morts (Trompeta de los muertos)...

Naturalmente, los hongos que más conocemos son los que nos comemos, pero los hongos son organismos muy curiosos de los que la mayoría de los mortales desconocemos casi todo. En realidad, hongo y seta no son sinónimos: las setas son las fructificaciones de ciertos hongos.

Para empezar, los hongos constituyen su propio reino, no son animales ni vegetales. Se estima que existen más de un millón de especies, mientras que sólo están descritas unas ochenta mil. Comparten con el reino animal que son incapaces de producir su propio alimento y consumen otros organismos, y con las plantas que, por ejemplo, dispersan sus esporas al viento. Los hongos se reproducen por medio de esporas (como también lo hacen las algas), que son extraordinariamente variadas, móviles o inmóviles, sexuales o asexuales. Muchos hongos producen sus esporas en estructuras microscópicas, mientras que otros forman los cuerpos fructíferos (setas) para liberarlas. Las setas son las lanzadoras de esporas.

La mayoría de hongos son pluricelulares, pero algunos (levaduras) son unicelulares.
La mayoría de ellos son saprófitos, se alimentan de materia en descomposición (de ahí su importancia en el ciclo de la materia), pero también los hay parásitos (produciendo enfermedades en el hombre y otros animales, y en los vegetales), y simbiontes, como los que forman los líquenes.

Además de como alimento, los humanos utilizamos hongos para transformar algunos alimentos, como las levaduras en la elaboración de cerveza y vino, quesos, pan, etc. Otros se utilizan como fármacos (conocido por todos es el hallazgo de la penicilina por Fleming). Algunos son alucinógenos, otros tóxicos, e incluso mortales.
En cuanto a las patologías que producen (sólo unas cincuenta especies de hongos son patógenos para los humanos), las llamadas micosis, pueden ser superficiales, afectando a la piel (pie de atleta), mucosas (muguet), pelo (tiña), uñas (onicomicosis), o profundas, mucho más graves, como la aspergilosis, criptococosis, mucor...

Y ya no me enrollo más, que lo que quería enseñaros es la belleza que pueden mostrar los hongos, tanto los visibles a ojo desnudo como los microscópicos.














martes, 7 de septiembre de 2010

Dis-curso escolar

El punto de inflexión hacia la vuelta a la normalidad tras las vacaciones, se hayan hecho éstas en junio, en agosto o nunca, lo marca el inicio del curso escolar (vale, sí, también el bombardeo de los coleccionables). Se acabó el trayecto rápido y tranquilo hacia el trabajo, el aparcamiento relativamente fácil, y los saldos de verano. Ya han subido hasta la barra de pan.

Este año hay algunas novedades. No sé si es generalizado en toda España, pero en Cataluña se ha cambiado el calendario escolar. Se ha adelantado unos días el inicio de las clases, a cambio de una semana de vacaciones en el segundo trimestre, entre navidad y semana santa. Además se ha suprimido el horario intensivo de los 15 primeros y últimos días del curso. Los maestros están que trinan por ello, y en algunas escuelas han decidido, como protesta, cancelar las salidas extraescolares durante el curso. Se acabaron las convivencias, las visitas al zoo, las excursiones...

Aparte de que el grueso de las vacaciones escolares sea en el periodo estival, por la dificultad de impartir clases con la canícula, parece lógico repartirlas un poco más, teniendo en cuenta que conciliar las vacaciones de los hijos con las de los padres, sean cuando sean, es impensable, puesto que ninguna empresa concede tantos días de vacaciones, ni sumando las de los dos progenitores en el caso que los haya. Está bien, pues, que se espacien, pero las cosas tienen que hacerse con previsión. En la actualidad, sólo hay montadas actividades para los niños en las vacaciones ya establecidas.
Y sin embargo, algo que no es novedad: aquí las cosas se hacen a la brava, por decretazo, se impone, y listos. Sin consensuar con profesorado, sin dotar con personal ni económicamente. Y de golpe. Nada de hacer las cosas paulatinamente, incorporando ayudas, y permitiendo que las familias se organicen. Así que hay que echar mano de abuelos quienes tienen la suerte de contar con ellos, o bien pagar canguros o centros privados, es decir, en la mayoría de casos, a base de dinero.
Tengo la gran suerte de haber dejado ya atrás esa época, mis hijos ya se cuidan solos.

Sin novedad tampoco en detalles absurdos: El curso escolar ha empezado hoy, 7 de septiembre. Son 4 días lectivos más al inicio, a cambio de 5 días en el segundo trimestre. Bien, no tengo objeción, pero... ¿por qué se empieza el martes y no el lunes? Me entero de que el segundo trimestre empezará el 7 de enero de 2011, un viernes, después del día de reyes, 6 de enero, que es fiesta. ¿No sería más lógico empezar el 6 de septiembre el primer trimestre, y el 10 de enero el segundo? ¿Hay alguna razón profunda que se me escapa, o simplemente es que las "mentes pensantes" no son tales?

Uff...! Me da mucha pereza empezar este curso...

sábado, 4 de septiembre de 2010

Día mundial de...

Hoy se celebra el Día Mundial de la Salud Sexual.

¿Era necesario?
Lo ideal sería no tener que recordar que se debe cuidar la salud sexual tanto como la mental o la física, que hacerlo fuese algo natural y espontáneo, que lo tuviésemos asumido y viviéramos una sexualidad sana, espontánea y madura, pero la realidad es que estamos todavía tan en pañales, también en salud sexual, que es necesaria la existencia de un día mundial.

Vivimos en un mundo desigual, y el respeto por los derechos humanos que se vive en algunos lugares está lejos de ser generalizado. Estos Día Mundial de... no son precisamente mundiales, se observan más en los países donde menos falta hace, pero deben servir para poner en marcha programas que desarrollen lo que promulgan.

Concretamente, y por poner algunos ejemplos: La epidemia de SIDA está lejos de estar controlada, y aunque se ha ralentizado en los países desarrollados, sigue extendiéndose en países en vías de desarrollo. Y mientras tengamos una iglesia, religiones y dirigentes de las mismas que defienden estupideces y ponen en entredicho los métodos anticonceptivos como el preservativo, será difícil ponerle freno.
La educación sexual en las escuelas, la regulación del aborto y la anticoncepción es imprescindible para evitar embarazos no deseados, y nunca se insistirá bastante en ello.
Bastante lejos estamos de aceptar los derechos de los que viven la sexualidad de manera distinta a los estándares aceptados. Aunque exista el Día del Orgullo (o Dignidad) Gay, también se trata de salud sexual, mental y física.
En algunos países se sigue practicando la ablación del clítoris, cercenando la sexualidad de las mujeres, práctica abominable y cavernaria donde las haya, de las que más exigen educación, educación y más educación.

Hay muchos más motivos, pero uno que no quiero pasar por alto, frivolizando y quitando hierro al asunto, es la salud sexual de los políticos. Estaréis conmigo en que una vida sexual sana hace que estemos de mejor humor, más predispuestos al diálogo y a la negociación, se es más tolerante, y las ideas fluyen mejor. La razón es muy simple: el riego sanguíneo mejora y por lo tanto la oxigenación del cerebro. Así que nuestros dirigentes deberían cuidar mucho más ese aspecto, porque la mayoría parecen mal follados, y eso no puede ser bueno para el país.

Ahora lo entiendo

martes, 24 de agosto de 2010

Báculo

Llamadme inculta, me lo merezco:
No tenía ni idea de que la mayoría de los mamíferos macho tienen un hueso en el pene (baculum, os penis) que les permite la erección. Y se llama báculo. Como el bastón de los obispos.
¡Qué casualidad! No hagas que pose en ti mi báculo, adquiere ahora para mí un significado que no me atrevo a verbalizar.
Al margen de las interpretaciones erótico-festivas de los prelados con su báculo, entono un mea culpa que viene que ni pintado, por mi supina ignorancia.

Recuerdo de jovencita, en el instituto, hacer bromas con los amigos sobre un supuesto hueso peneano, al que bautizamos "tibio", y había quien creía que existía realmente.
Por similitud y cercanía, asumí que los mamíferos no humanos tampoco tenían hueso peneano, y nunca nadie me sacó de mi error.
Pues lo tienen primates, carnívoros, murciélagos, roedores e insectívoros.

La curiosidad me ha animado a profundizar sobre el tema, y me he enterado de otra cosa todavía más sorprendente: ¡las hembras también tienen un pequeño hueso en el clítoris!
Para empezar, ni siquiera sabía que las animalas tenían clítoris. (¿Sentirán placer en la cópula? ¿Habrá más vaginales o clitoridianas?)
Yo que pensaba que las mujeres éramos únicas, al tener un órgano (o parte de él) dedicado exclusivamente al placer...

Si pensamos que el clítoris tiene una estructura muy parecida a la del pene, pero más pequeño e interno, no resulta tan extraño que si el pene de los machos tiene hueso, el clítoris de las hembras tenga uno también, más pequeño (baubellum, os clitoridis).
Lo que ya no es tan lógico es que la hiena moteada hembra tenga un os clitoridis tan largo que supera al pene del macho. Mide de 15 a 20 cm y es capaz de ponerse erecto. Las manadas son un matriarcado, ellas lideran la caza, son más grandes y fuertes, y se pavonean con su clítoris.
Al parecer, durante la vida fetal sufren un exceso de testosterona debido a un déficit de aromatasa, enzima que degrada la testosterona, y sufren (o no) las consecuencias el resto de su vida. Las hembras de esta especie de hienas no tienen vagina, y su órgano genitourinario es el clítoris, por donde orinan, copulan y paren. Naturalmente, el hieno no copula si la hiena no lo permite, y cuando lo hace, es bastante complicado. Para ello la hembra debe contraer potentes músculos para replegar el clítoris y que se abra un orificio. El parto es muy doloroso, mueren hasta un 20% de ellas durante el primero, y un 60% de las primeras crías.

Pues no sé de que se ríen.

domingo, 15 de agosto de 2010

Cine

(fotograma de El silencio de Lorna)


Las últimas películas que he visto conforman una estrella de tres puntas, a cuál mejor en su estilo y sin embargo diametralmente opuestas. Una intimista, una de conflictos personales e inmigración, y una trepidante.

La primera, Villa Amalia (Villa Amalia, Benoît Jacquot. Francia 2009), es la historia de una pianista que en un momento de su vida, tras ver a su pareja besándose con otra mujer (aunque el detonante es lo de menos), decide plantarlo todo, sus conciertos, su apartamento, su vida anterior, en definitiva, y se embarca en una huída sin destino predeterminado. La protagonista, Ann (interpretada magistralmente por Isabelle Huppert) desmonta su acomodada existencia sin que le tiemble el pulso, para iniciar una nueva vida y encontrarse a sí misma, lo que logrará en una pequeña isla italiana, en una desvencijada casa donde habitan el paisaje, y ella. Una película con poco diálogo, sin un argumento tal como lo entendemos, es decir, no hay una historia en la que se desarrolle y resuelva una trama, cuenta con unos paisajes impresionantes, que transmiten la paz que busca la protagonista, y con una Isabelle Huppert que, como he leído por ahí, no interpreta, sino que somatiza sus personajes. Creo que para apreciar la película hay que empatizar con el personaje, cosa que a mí, además de que la Huppert es pelirroja y pecosa, no me ha costado nada. La ruptura con todo, la huída y la desaparición a un lugar recóndito, aunque sea temporal, se me ha planteado muchas veces, sin ir más lejos este verano.

La segunda, El silencio de Lorna (Le silence de Lorna, Jean Pierre y Luc Dardenne. Bélgica 2008. Premio al mejor guión en Cannes 2008) es una historia de amor, aunque no lo parezca. Lorna (Arta Dobroshi) es una inmigrante albanesa casada por conveniencia con un yonqui belga, Claudy, para obtener la nacionalidad, gracias a Fabio, un mafioso local. Éste planea asesinar al marido aprovechando su drogodependencia, para que así Lorna se pueda volver a casar con un ruso, dispuesto a pagar mucho dinero para conseguir a su vez la nacionalidad. Lorna se implica en esta mafia para conseguir dinero con el que montar un bar con su novio Sokol, enterado de todo.
La película toca el tema de la inmigración y las mafias relacionadas con ella, la utopía que representa el primer mundo, pero sobretodo se trata del conflicto de Lorna, por no haber podido salvar a Claudy, y a quien sólo en un momento se ve reír, carcomida por el sentimiento de culpa. Algo que no entraba en sus planes y que trastoca incluso su percepción de la realidad. El tramo final del film es un poco irregular, para mi gusto, resuelto de forma ambigua y precipitada. La actriz que interpreta a Lorna es una deliciosa kosovar que me recuerda mucho a Ariadna Gil.

Y la tercera, la superproducción Origen (Inception, Christopher Nolan. Estados Unidos/Gran Bretaña 2010), del director de Memento y El caballero oscuro. Una fantástica cinta de cine fantástico, ciencia ficción al estilo Matrix, con un reparto ajustado al presupuesto. Protagonizada por Leonardo di Caprio, con el que me he reconciliado, y Marion Cotillard, aparecen también Ken Watanabe, Tom Berenger y Michael Caine, entre otros.
Cobb (di Caprio) es un ladrón que accede a información privilegiada introduciéndose en los sueños y el subconsciente de sus víctimas (en este sentido me recordó a Olvídate de mí, donde unos especialistas borraban partes específicas de los recuerdos de sus clientes). Quiere rehabilitarse y volver con sus hijos, y sólo será posible si lleva a cabo un último trabajo, algo diferente a lo que ha hecho hasta ahora: en lugar de robar secretos, deberá introducir una idea en la mente de un rico heredero. Para lograrlo, reunirá un equipo en plan Ocean's eleven, con varios especialistas en diferentes campos.
La película tiene efectos especiales espectaculares, el guión es sólido y, aunque cuesta seguir el hilo de las explicaciones de la metodología que siguen, el objetivo es claro. Trepidante de principio a fin, te mantiene alerta y las casi dos horas y media que dura se pasan volando. Mi único pero, que los personajes secundarios y sus motivaciones están poco elaborados. Pero en el conjunto de la película, esto es una minucia. Altamente recomendable para los amantes del cine de acción y fantástico.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Pol

Hoy es el cumpleaños de Zapatero, de Obama y de un novio maltratador que tuve. Naturalmente, me importa un rábano.
Pero también es el cumpleaños de Pol, mi hijo mayor, y eso sí me importa. Cumple 21 añazos, de los cuales más de la mitad no lo hemos celebrado juntos. Siempre coincide que por estas fechas está con su padre. No importa, porque lo celebramos a destiempo. Hay gente que le da mucha importancia a celebrar las cosas en un día determinado, el que toca, y es un sacrilegio para ellas dejarlo para otro momento. A mí me da igual, se trata de celebrar que está en el mundo, que me cambió la vida, que se está convirtiendo en un hombre maravilloso, que es una buena persona, que es un artista...

Nació un año después de casarme, un pedazo de niño de más de 4 kg, que enseguida hizo olvidarme que la había cagado casándome con su padre. Mi atención se centró en él y consiguió durante un tiempo que dejase de lamentar haber errado el camino.

Ponerle nombre tuvo su miga.
Por aquella época, Pol no era un nombre común ni mucho menos (no como ahora, que hay más Pols que Jordis), apenas se conocía por la población del Maresme, Sant Pol de mar.
Unos años antes de que naciese mi hijo, conocí a un niño que se llamaba así. Me pareció tan bonito, corto, simple y varonil que decidí que, si algún día tenía un hijo, se llamaría así.

En cuanto supe que tendría un niño, a los 4 meses de embarazo, y empezamos a pensar en el nombre, se lo comuniqué a mi marido. Siguiendo en su línea, no me contradijo: ni sí ni no, sino todo lo contrario (su estrategia siempre fue la de calla, jode y apaña).
Así que mi familia, a la que le encantaba el nombre, y yo, cuando nos dirigíamos al pequeño que llevaba en el vientre, le llamábamos Pol. A su familia, andaluza, no le gustaba nada el nombre, en especial a su madre, que se había quedado viuda hacía pocos años y tenía reservado para su primer nieto el nombre de su marido, ANTONIO, como se llamaba también su primogénito (que NO era mi marido).

Llegó el momento del nacimiento, y cuando la comadrona nos preguntó si ya sabíamos el nombre que le íbamos a poner a aquel niño tan grande y tan guapo que acababa de llegar al mundo, para ponerlo en la pulserita identificativa, fue cuando su padre desveló que no, que NO LO SABÍAMOS. Mi consternación fue grande, pero acepté que si no le gustaba, tendríamos que buscar otro nombre. Mi alternativa era buscar uno que nos gustase a los dos, creo que la más lógica.
Pues bien, la suya, ante mi rotunda negativa a que se llamase como el abuelo fallecido, era ponerle un nombre compuesto al niño, uno de los cuales lo elegiría yo, y el otro sería ANTONIO. Así, él solo estuvo barajando, durante los 15 días siguientes en los que mi hijo era "el niño", "el pequeñín", "el nene", "el bebé" y cosas por el estilo, nombres tan telenoveleros como Pol Antonio, Antonio Pol, Guillermo Antonio, Antonio Adrián, y otras lindezas por las que yo no estaba dispuesta a dar mi brazo a torcer.
Llegó el día en que "el niño" tenía que inscribirse en el registro civil, daban un máximo de 3 semanas para hacerlo y seguíamos sin ponernos de acuerdo. Tan harta estaba del tema, que le dije a mi marido que se fuese a registrarlo y le pusiese el nombre que le diese la gana. Aún desde el Registro me llamó por teléfono para proponerme algún otro nombre absurdo, a lo que le grité de nuevo que lo llamase como quisiera.
Volvió habiéndole puesto Pol, sólo Pol, pero con varios tachones previos en el documento.

Mi suegra se murió casi sin llamar a Pol nunca por su nombre, se dirigía a él como "el nene".
MOLTES FELICITATS, CARINYO MEU!!!

sábado, 31 de julio de 2010

Volver

Ya estoy en el mundo. Tardé dos segundos en desconectar, y me costó unas horas volver a conectarme. No está mal, teniendo en cuenta que sólo he desaparecido 6 ó 7 días.
Todo sigue igual a la vuelta. ¿Por qué iba a cambiar nada? Los incendios de cada año, los muertos y desaparecidos en accidentes, evitables o no, las mentiras de los políticos y las próximas elecciones, los tópicos del verano en la tele sobre el calor, las playas, los turistas, nada apetecible que ver ni en el cine ni en la tele...

Bueno, algunas cosas han cambiado: Me he encontrado con la abolición de las corridas de toros en Cataluña, de lo que me alegro. De nuevo se ha muerto mi portátil, ni siquiera se enciende; y he entrado en facebook. Sí. Yo, contraria a este tipo de redes sociales, he claudicado. No pude resistirme a la invitación de mi hermana. Otros antes habían solicitado mi amistad y había hecho caso omiso. Quizá porque no fue la típica invitación impersonal sino que fue con mensaje. Sé que no sirve para nada más que chafardear. Hay a quien le sirve de herramienta de trabajo, para chatear, para quedar, para jugar... No creo que a mí me sirva de nada.

Seguiré a medio gas durante una semana más. Trabajando media jornada y con mis hijos con su padre, parece que las vacaciones se prolongan. Necesitaba este ocio para no hacer nada, dejar que el tiempo vuelva a transcurrir como debe, liberarme de presiones impuestas. Aunque sea pasajero, es necesario coger carrerilla para afrontar la vuelta al 100% de la actividad.

En el fondo, creo que soy una privilegiada.

miércoles, 21 de julio de 2010

Missing

Bueno, ha llegado el momento.
Estoy de vacaciones a medias desde el lunes y, como prometí, voy a desaparecer unos días. Pocos, pero suficientes.
Tengo que desconectar de todo: trabajo, familia, deudas, problemas... incluso del baile.
Pero os dejo un vídeo de animación. Es del año 1946, lo que no es óbice para que sea muy divertido. ¡Hasta pronto!


sábado, 10 de julio de 2010

¡Vacaciones, por compasión!

Pareciera, por la escasa actividad del blog, que ando ociosa, o descansando merecidamente de un año difícil donde los haya.
Nada más lejos de la realidad. Estoy trabajando 12 horas diarias, lo que consume la (cada vez más) escasa energía de que dispongo, así que no me toca más remedio que reducir las actividades, y una de ellas es el blog.
También me he dado de baja en el gimnasio, como era previsible. Ya sé, ya sé, hacer algún tipo de ejercicio va de maravilla, te mantiene, descarga adrenalina, libera endorfinas, ... Pero todo eso ya lo tengo con el baile, que me gusta mucho más. El gimnasio, ya lo había comentado, me aburre soberanamente y no me motiva.
Ya no hablo de amigos y familia, a quienes tengo medio abandonados.

El trabajo en el hospital es agotador. Llegaron los residentes nuevos a quienes hay que enseñar, y adivinad a quién encomiendan esa tarea. A mí me encanta enseñar lo que sé, pero también me gusta recoger los frutos de lo que siembro. En cambio, cuando los tengo enseñados, los recogen otros. Eso me cabrea.

Por otro lado, la realidad cotidiana está tan enmarañada que no ayuda a mejorar mi estado de ánimo. La crisis sigue devorando puestos de trabajo, amenazando las jubilaciones y llevando familias a la pobreza. El oasis catalán de la política, eufemismo que alguien se inventó, es más bien una fosa séptica, ni mejor ni peor que la del resto de España, donde la corrupción, el descaro, la desfachatez, la demagogia, el engaño, etc, etc, campan a sus anchas. Mientras, el fútbol parece que desenfoca y anestesia las mentes.
Por eso me gustaría que hubiese políticos como Cidinha Campos, de Brasil, de quien os dejo un vídeo que no tiene desperdicio. Igual hasta me interesaría la política.




¡Con un par de ovarios!

Naturalmente, tengo vacaciones del hospital, que empezaré el día 19, pero en el trabajo privado no tengo. Si quiero dejar de trabajar unos días, tengo que buscar a alguien que me sustituya, y tampoco puedo disfrutar de muchos días, puesto que si no trabajo, no cobro. Teniendo en cuenta los líos económicos en los que estoy metida, no es muy factible.
Pero me tomaré unos días de descanso, en los que voy a desaparecer del mapa, me voy a ir y no le voy a decir a nadie a dónde.

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