lunes, 22 de febrero de 2010

Chocolate II

Una buena manera de olvidar una historia de amor es comerse un buen púdin de chocolate (Charlie Brown).

Al chocolate se le atribuyen beneficios (reales y no tanto), como el ser un afrodisíaco o incluso sustituto del sexo.
Ello es debido básicamente a dos sustancias que contiene: la feniletilamina y la teobromina.

La feniletilamina es el neurotransmisor principal en el proceso de enamoramiento. Es una amina de la familia de las anfetaminas, bajo cuyos efectos se estimula la secreción de dopamina, noradrenalina y oxitocina (mensajero químico del deseo sexual, entre otras cosas).
Desgraciadamente, la feniletilamina exógena (la que ingerimos), es rápidamente metabolizada por la enzima monoamino-oxidasa-B, así que no llegan al cerebro concentraciones significativas.

La teobromina es un alcaloide de la familia de las metilxantinas, como la cafeína o la teofilina. Debe su nombre al género de la planta que lo contiene en mayor cantidad, el Theobroma cacao o cacaotero. La teobromina es estimulante del sistema nervioso central, diurética (dicen que no se debe dar chocolate a los niños que padecen enuresis, en las horas antes de ir a dormir), broncodilatadora (hay quien utiliza el chocolate como antitusivo) y cardiotónica. 30 g de chocolate negro contienen 450 mg de teobromina.

El cacao también contiene abundantes antioxidantes, como flavonoides, ácido ascórbico y cafeína, entre otros. Uno de los efectos de los antioxidantes es prevenir la acción de los radicales libres sobre el organismo.
Un estudio británico publicado en 2009 en el Journal of Cosmetic Dermatology demuestra que los flavonoides antioxidantes del cacao protegen la piel del sol. El problema es que aquéllos abundan en los granos de cacao, pero se reducen enormemente en el proceso de fabricación del chocolate.
Según otro estudio, éste italiano, publicado en 2008 en la revista Journal of Nutrition, tomando unos 6,5 g de chocolate al día se lograría reducir una media del 17% el riesgo de patología cardiovascular en un tercio de las mujeres y en un cuarto de los hombres. Las altas cantidades de antioxidantes contenidas en las semillas del cacao podrían tener efectos beneficiosos sobre la inflamación.

El chocolate contiene principalmente grasa y azúcar, por lo que es altamente calórico. A priori esto podría considerarse negativo, y ciertamente lo es en personas con sobrepeso o en dietas de adelgazamiento. En cambio, por esto mismo es excelente para deportistas o quienes necesitan un aporte calórico extra.

Respecto a las grasas del chocolate, hay que decir que un tercio es ácido esteárico, de efecto neutro o favorable en la regulación de los niveles de colesterol en sangre. Otro tercio es ácido oleico monoinsaturado (el mismo del aceite de oliva), que reduce los niveles de colesterol total y colesterol malo (LDL). Este efecto parece ser debido también al efecto antioxidante del chocolate.

Hay que decir que los efectos beneficiosos del chocolate se advierten comiendo chocolate negro (menos mal, es el que a mí me gusta), con al menos un 70% del concentración de cacao, que es el más amargo, y en pequeñas cantidades.

Otras sustancias beneficiosas presentes en el chocolate son: fósforo, magnesio, hierro, potasio, calcio, vitamina E, tiamina y riboflavina.

En los últimos años el chocolate también ha irrumpido en la cosmética, atribuyéndole propiedades hidratantes, nutritivas, suavizantes, exfoliantes... Hay todo un mundo alrededor de la chocolaterapia.

Y puesto que se le atribuyen efectos afrodisíacos, tampoco podía faltar el chocolate en el sex business: preservativos, lubricantes, pinturas, rotuladores, aceites... todo con sabor a chocolate, para aumentar el placer, o que éste te llegue a través de todos los sentidos.

Debo ser justa, y describir también los (escasos) efectos negativos del chocolate. Ya he comentado el elevado contenido calórico, pero además, puesto que contiene mucha grasa, da trabajo extra al hígado, y por el alto contenido en azúcar, se desaconseja su consumo en diabéticos. Los taninos que contiene, que le dan el sabor amargo, son astringentes, con lo que favorecen el estreñimiento. Por último, puede desencadenar o aumentar el dolor de cabeza en propensos a sufrir migraña. En cambio, no está probado que produzca acné.

Como curiosidad, el efecto estimulante del sistema nervioso de la teobromina es mucho más potente en animales, como el perro, el gato o el caballo, llegando a ser tóxico para algunos. Fue prohibido dar chocolate a los caballos, antes de las carreras, a los que se dopaba con él.

Y para terminar, cierro el círculo con otra de mis pasiones, el cine. El chocolate está presente en muchas películas, con mayor o menor protagonismo: Chocolat, Como agua para chocolate, Charlie y la fábrica de chocolate, Fresa y chocolate, Un poco de chocolate... No las voy a comentar, porque no quiero extenderme más y no es el objeto de esta entrada.

Me declaro chocohólica, y ahora mismo me voy a comer una porción de chocolate, para olvidar que mañana ya voy a trabajar.

9 comentarios:

JOSÉ ÁNGEL HIDALGO dijo...

Vaya, me ha encantado tu pasión científica (y devoradora) alrededor del chocolate). Me has recordado en la forma de exponerlo al mejor Antonio Escohotado de Historia General de las Drogas. Soy también aficionado al chocolate puro (90%) y estoy de acuerdo en lo que cuentas de los efectos beneficiosos: anima, tonifica y no quita el sueño. Como anécdota te diré que Alfonso Guerra es un loco del chocolate (casi tanto como de Mahler).
Saludos.

maikix dijo...

Jajajaja... pues no sabía ese detalle de Guerra, ¿cómo lo sabes?

Gracias por tus palabras, me alegro de que te haya gustado, y de que te guste el chocolate negro.

Un abrazo.

calamarin dijo...

Yo todos los días desayuno con 6 cucharadas de Nesquik (pequeñas) No podría salir a la calle sin mi dosis...

Candela dijo...

Menudo par de articulazos sobre el chocolate. Fue lo primero que probé en mi vida, antes de la leche materna. Me lo prohibieron durante una hepatitis que tuve a los 3 años y mi madre siempre tuvo miedo de que me afectase al hígado, por eso me lo tenía casi prohibido, pero de mayor me he desquitado y me declaro chocolatómana. mmmmmmmmmmmmm.... ¡Niña, qué fotos has puesto! Tengo la boquita hecha agua.

maikix dijo...

Calamarin... ¿¿¿NESQUIK??? No es por nada, pero no es lo mismo...
Si quieres gozar de los beneficios del chocolate, tendrás que tomar algo más fuerte... ;-P

Candela, muy sensata, tu madre. Por lo de prohibírtelo con la hepatitis, no por dártelo antes que leche, jijiji.
¿Qué foto te ha hecho la boquita agua, la del tío de la "tableta" de chocolate en el abdomen? Jajajjaja.

Besos a los dos.

Candela dijo...

Seguro que no lo adivinas: ¡La que encabeza el post "Chocolate I" y el jarro de chocolate espumoso!
malpensá! jajajajajaja

maikix dijo...

Pues te voy a contar un secreto: la foto que encabeza "chocolate I" es en realidad una lámpara. Si te fijas, se ve el reflejo.
Pero dan unas ganas de comérsela...!

La jarra de chocolate espumoso, la puse por la similitud con la cerveza, pero en cambio no me dan ganas de tomármela, porque por el color, sugiere chocolate con leche, dulce, y eso no me pone nada, nada. XD

PATSY SCOTT dijo...

Me llamo P. y yo también soy choco-adicta. Del chocolate negro, amargo y duro, durísimo (a pesar de que mis dientes ya no son los que eran). Se han puesto muy de moda las "chocolaterías" - que añado a mi lista de sitios a evitar cuando no tienes un duro (después de librerías y viveros). Hay una mermelada de mora y chocolate que...se me hace agua la boca de sólo pensarlo.
Besos.

maikix dijo...

¡Cómo te entiendo, Patsy! También con lo de las librerías y viveros (supongo que te refieres a "gardens" donde venden flores y plantas). También hace tiempo que no puedo visitarlos. Encima, lo de las plantas, no puedo abusar porque no tengo ni balcón.
No me puedo ni imaginar lo de la mermelada de mora y chocolate... también me encantan los frutos del bosque... ¡Ay!

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