domingo, 9 de mayo de 2010

Motivo de honda satisfacción

Ayer operaron al rey de un nódulo en el pulmón. Supongo que por motivos de seguridad se mantuvo en secreto hasta que estuvo en quirófano, pero luego la noticia salió en todos los medios de comunicación, y hoy han seguido con ella. Los periódicos de ayer recogían las palabras que el jefe del equipo médico dirigió en la rueda de prensa al terminar la intervención: Los cirujanos aseguran que no hay células malignas en el nódulo extirpado a Juan Carlos.
Cuando lo leí me sentí un poco indignada.

No voy a poner en duda que se trate de un tumor benigno, aunque en el momento en que se afirmó no podía asegurarse ni en un 100, ni en un 99% como se dijo.
Quiero reivindicar la figura del patólogo, que es quien determina la naturaleza de un tumor, no el cirujano. Está bien que sea el cirujano quien dé la cara, haga la rueda de prensa, quien se enfrenta al enfermo, a la familia, y al resto del mundo, pero el cirujano no tiene ni idea de si hay células malignas o no. El cirujano es un médico que opera. Que quita de enmedio lo que molesta. Que tiene que saber de técnica quirúrgica, de anatomía, tiene que ser manitas. Pero el médico que diagnostica un tumor tras examinarlo concienzudamente, es el patólogo.

Perdonad que saque un poco de pecho, pero es que ya está bien que la sociedad sepa que existen médicos que parecen invisibles a pesar de ser el soporte en el que se sustenta el diagnóstico de lo que padece el paciente, que nunca aparecen en los papeles, y muchas veces sin su labor la del resto de médicos no tiene sentido.
No es que yo, como patóloga, quiera tener ningún protagonismo, que ya he dicho alguna vez aquí que una de las cosas que más me gusta de mi especialidad es precisamente eso, estar detrás de la cámara. Pero al César, lo que es del César.

El trabajo del patólogo consiste en el estudio macroscópico y microscópico de los tejidos enfermos. De los órganos o parte de ellos extirpados selecciona muestras que deben ser impregnadas por diferentes líquidos, tras lo cual siguen un proceso artesanal de corte y tinción para elaborar las laminillas que podrán ser examinadas al microscopio. Toda esta preparación tarda un mínimo de 24 horas. El patólogo entonces estudia detenidamente las alteraciones morfológicas de los tejidos y basándose en sus conocimientos y experiencia, emite un diagnóstico. No pocas veces precisa de técnicas complementarias para un diagnóstico más preciso.

En ocasiones se requiere un diagnóstico anatomopatológico de urgencia, por ejemplo en medio de una intervención quirúrgica, pues la técnica o amplitud de la misma depende de aquél. En esta situación se realiza una biopsia peroperatoria o intraoperatoria. Esto es, el cirujano manda una muestra de la lesión al laboratorio de anatomía patológica para que el patólogo la examine y emita un diagnóstico lo más exacto posible mientras el paciente está anestesiado en la mesa de operaciones. Esto se hace en 15 ó 20 minutos, acortando muchos de los procesos normales. ¿Por qué no se hace siempre así de rápido? Pues porque un diagnóstico dado así es aproximado, y no siempre se puede dar.
Así que el cirujano, al terminar la intervención, como mucho tiene un diagnóstico peroperatorio, que no puede ser seguro al 99% como se afirmó.
Eso por un lado.

Por otro, en la información que da hoy El País queda reflejado que se hizo la biopsia peroperatoria, pero que luego el tejido tiene que someterse a un análisis microbiológico mucho más fiable.

Lo que faltaba, mezclar churras con merinas. Claro, los patólogos miramos bichitos al microscopio. Sin desmerecer el trabajo de los microbiólogos, pero nada que ver, oiga.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo, sin saber nada de medicina, tb pensé lo mismo. Lo que pasa es que en el fondo practico la técnica del avestruz: prefiero pensar que todo va bien. No quiero ni pensar en lo que pasaria si desapareciera la figura del Rey. Creo que no estamos preparados.

ISA

www.sopasyletras.com

JOSÉ ÁNGEL HIDALGO dijo...

Casi me entra la euforia de pensar que el tumor era maligno. Es lo que tenemos los republicanos: quermos sangre...real.
Sobre tu reivindicación profesional, la suscribo al ciento por ciento, pero es algo que pasa en muchas otras: existe el refrán "unos cardan la lana y otros se llevan la fama".
Saludos.

maikix dijo...

Isa, si desaparece el rey, no pasa absolutamente nada. Es una figura prescindible 100%, y si su familia pasase a ser de a pie teniéndose que ganar el pan trabajando, mejor que mejor.

José Ángel, yo tengo mis dudas de que sea benigno, pero ¡a nosotros nos lo van a contar!
Sé que mi especialidad no es única en el aspecto de pasar desapercibida, pero es que no hay nadie a quien le diga que soy patóloga y me pregunte: ¿y eso qué es? O que se crea que soy forense, a lo que han contribuído las series de televisión americana. Que yo, encantada de explicarlo, pero te sientes en cierta manera excluída.

Saludos.

calamarin dijo...

Yo también soy republicano 100% pero no por eso me alegraría nunca de que el tumor del rey fuese maligno, me parece muy fuerte el comentario de J. A. Hidalgo.
Hay ciertas cosas que creo no se le deben desear ni a nuestro peor enemigo... Maikix genial tu aclaración sobre la figura del patólogo.

Ave dijo...

Ea. jajajaja. Muy ilustrativo para ignorantes como yo :-) ¡Gracias!

Víctor González dijo...

Qué malo eres, José Ángel. Hay que ser monárquico para saber por lo menos en un momento dado... a quién hay que cortarle la cabeza (Aquí aproveche el lector para volver a ver "La noche de Varennes").
Maikix: tu discurso, que casi parece una arenga de guerra sacada de El Señor de los Anillos, me ha emocionado de verdad. Me sumo a vosotros. ¡Adelante patólogos, el Señor Oscuro no podrá con nosotros, la victoria es nuestra!
Un abrazo,

maikix dijo...

Calamarin, yo creo que es una manera de expresar el desacuerdo con la existencia de una institución, no hay que tomárselo al pie de la letra... ;)

Ave, ignorante no sería el calificativo que yo utilizaría para definirte.
No se puede saber de todo, y a mí me encanta explicar en qué consiste mi trabajo. No me molesta que la gente no lo sepa, sino que los propios compañeros nos ninguneen.

Víctor, ¡qué buena, "la nuit de Varennes"!
Jaja... no pretendía parecer guerrera, yo hago mi labor de hormiguita. Si consigo evangelizar...

Lenteja dijo...

Ya, yo pensé algo similar cuando vi la noticia en la tv,( pero sin tanto conocimiento). A mí me hicieron una de esas de 20min. por si acaso... y todavía me acuerdo del miedito que sentí. En esos momentos amas a tod@s los anatomopatólog@s del mundo mundial y esperas que estén superformad@s que adoren su trabajo...,que sean profesionales... je jeje. Mujer , que sí os conocemos y os valoramos...
Ah¡ yo también soy republicana y me encantaría ver a "la familia" en el metro, currando... que para representantes ya elegimos votando. Pero no le deseo ningún mal al Juancar.

fiorella dijo...

Un gran amigo de mi padre(histólogo y embriólogo) era anatomo-patólogo y me encantaba oirlos hablar de diagnósticos y dudas respecto a temas en común y encontrarle la vuelta a casos complejos.Un beso

maikix dijo...

Lenteja, confiesa que antes de pasar por una biopsia peroperatoria no sabías qué hacían los patólogos... ;P
Yo tampoco le deseo nada malo. Pero sus declaraciones al salir también tienen tela:
"Estupenda la sanidad pública". De acuerdo, pero teniendo en cuenta la planta privada, la exclusividad, la rapidez... ha tenido calidad de sanidad pública con trato de privada, sin los inconvenientes de la otra. Por otro lado, como no tiene "seguridad social", la zarzuela ha pedido pagar "de su bolsillo" la factura. ¿Quién llena el bolsillo de la zarzuela?
...en fin...

Fiorella, ¡qué envidia! ¡qué conversaciones más interesantes debían tener! Y a ti... ¿no te entró el gusanillo?

Besos a las dos.

fiorella dijo...

Me entró tardísimo, será en otra vida,si es que hay otra,jajaja.Si me quedó algo a la hora de pensar los por qué de muchas cosas...algo del método científico en versión de ciudadana común y corriente.Un beso.

maikix dijo...

Pues ya es mucho, ¡cuántos quisieran, tener un espíritu crítico y querer saber el porqué de las cosas! Seguro que lo aplicas en tu trabajo y tu vida diaria.
Un beso, guapa.

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