domingo, 8 de noviembre de 2009

Out of order

Pido disculpas porque llevo bastantes días fuera de servicio. Por fin, me he decidido a coger la baja. Soy cabezota y me cuesta bastante: ni siquiera falté un día a trabajar cuando me rompí el sacro, o cuando me rompí el dedo índice, y no iba a hacerlo por una contractura muscular cervical, por muy muñeca de Famosa que parezca. Pero cuando me pongo, me pongo, y no me he puesto por menos que por un pinzamiento vertebral que me está pillando un nervio. No contenta con eso, he cogido la gripe.
Aunque se supone que la baja es para descansar y recuperarse, pero no. Yo soy tan chula que no puedo permitirme descansar ni estando de baja. La segunda quincena de noviembre tengo que impartir un curso que estoy acabando de preparar. Teniendo en cuenta que estoy dopada por la medicación que tomo... Es difícil.

Quería hacer dos reflexiones.
Una, respecto al sentimiento de indefensión que da perder la salud aunque sea temporalmente. Sobretodo en personas que no podemos permitirnos el lujo de parar, que asumimos todas las responsabilidades dentro y fuera de casa, que supervisamos todo, que todo pasa por nuestras manos, que no podemos bajar la guardia, que no tenemos en quien apoyarnos... Cuando por fin me decidí a pasar por la clínica del dolor, y la doctora que me atendió me dijo que no podía continuar así y entendió que estaba fatal, se apiadó de mí y me dijo que había que hacer lo posible por eliminar el dolor, se me saltaron las lágrimas de emoción. Me dieron ganas de echarme a sus brazos a llorar, de acurrucarme en su regazo y dejarme consolar.

La segunda reflexión es la razón por la que me cuesta tanto dejar de trabajar. No es amor enfermizo al trabajo, ni mucho menos. El otro día leía un titular en el diario, que hacía referencia a la superpoblación mundial y la escasez de alimentos. A mí me parece que el problema es que está mal repartido. Y con mi trabajo, opino lo mismo: a diferencia de muchos sitios, creo que en mi servicio estamos personal facultativo suficiente, pero el trabajo está mal repartido. A los médicos no nos sustituyen a excepción de bajas largas como una maternal, de manera que si yo no voy a trabajar, mi trabajo recae sobre otro compañero, y no precisamente el que trabaja menos. ¿Qué médico con conciencia deja de trabajar a menos que sea absolutamente necesario?

Así que tengo la baja desde el jueves, y no creo que llegue al próximo viernes.
Por cierto que la gripe, de lo más leve.

15 comentarios:

calamarin dijo...

Jo!! lo de la salud es tremendo, yo siempre he dicho que es lo más importante... y como buen hipocondríaco me asusta mucho la enfermedad... animo ya veras como pronto estas recuperada. Abrazo fuerte.

Diego Fernández Magdaleno dijo...

Recupérate pronto.
Besos,

Diego

maikix dijo...

Gracias, Calamarin, eso espero. Una vez sepa lo que causa el pinzamiento, podré ponerle remedio... o no, pero al menos podré prevenir que me vuelva a pasar.

Gracias también a ti, Diego. Me recuperaré pronto, aunque sólo sea por lo cabezota que soy.

Besos a los dos.

alma máter dijo...

Cuídate!!! a veces hay que mirar por nosotros, que no hacerlo puede ser peor (te lo dice una que va a currar hasta con fiebre.....).. en fin...
Deseo que te recuperes pronto.

Un besote!

Candela dijo...

Felicidades por la levedad de la gripe :)

Lo de la contractura cervical con pinzamiento, no te imaginas cómo te entiendo. Hace dos años y hace tres pensé que con ese dolor no quería vivir, y nada me lo quitaba. Menos mal que he dado con un solución que parece defintiva y desde hace dos años y pico ni una tortícolis.

Y por la responsabilidad, pues que me pasa lo mismo. Tampoco es fácil que nos cubran las bajas, a no ser que sean de más de 15 días, y este año creo que ni esas las cubren. Al menos sé que el trabajo no recae en otras personas, simplemente lo que no haga se queda sin hacer, que tampoco es moco de pavo.

Oye, ¿la gripe es A? Es que todavía no conozco a nadie que la haya tenido: en mi insti un montón de griposos y griposas pero NADIE es de gripe A... (?)

maikix dijo...

Alma, gracias. Es cierto, si no mira una por sí misma... ¿quién lo hace? Hay que decir basta, porque si no, acabas claudicando sin remedio.
Un beso.

Candela, no es la primera vez que me pasa lo de la contractura, pero sí la primera que me ha pillado un nervio y me ha afectado al brazo también.
Y lo de la gripe... "suponen" que es la A, porque es la que prevalece este año, pero no hacen ningún análisis para comprobarlo. Apenas he pasado un par de días con fiebre, porque tomo dosis altas de ibuprofeno para las cervicales, y eso ha mitigado los síntomas de la gripe. Sólo tengo tos.
Un abrazo.

Candela dijo...

Pues te mando muuucho calorcito granadino para que te pongas buena enseguida. Estos días tómatelos como un descanso, que seguro que falta te hace. Un besote.

Isabel dijo...

espero que te recuperes pronto porque eso del pinzamiento debe ser terrible, y estoy de acuerdo contigo en la indefensión que una siente cuando se pone mala y todo, o casi, depende de nosotros. En septiembre sufrí de un esguince a lo bestia del que me he tardado en recuperar y creia que iba a acabar en el lópez ibor, jejeje, y me acabé preocupando porque el tiempo es inexorable y el cuerpo tiene fecha de caducidad. No sé lo que haré cuando sea (más) mayor, no puedo estar quieta ni un segundo y tampoco aguanto la dependencia. En fin.

maikix dijo...

Ay, Candela...! ¡Qué difícil es lo del descanso! El próximo lunes empiezo el curso, y no puedo retrasarlo.
Gracias por el calorcito granadino.
Besos.

Isabel, qué verdad es, a partir de cierta edad, cuando tienes alguna molestia, ya piensas que se ha instalado y nunca más se irá, a diferencia de cuando eres (más) joven, que te crees invencible.
Yo tampoco soporto la dependencia.
Besote.

Víctor González dijo...

Que te mejores, Maikix.
Esto es en serio, el resto no.
He oido por ahí que el cuerpo tiene fecha de caducidad. No lo sabía, así que he estado buscándomela en las plantas de los pies, detrás de las orejas y en otros sitios así, raros, pero no la he encontrado. ¿Dónde demonios está? ¿Puede decírmelo alguien?
Un abrazo,

PD: Me contesto yo mismo. Cuando era un niño pequeño un día mi madre (una persona muy religiosa) me mostró la "M" que tenía en la palma de la mano y la "S" que tenía en la del pie; y me explicó que significaban "Muerte Segura". Tal vez esa sea la fecha de caducidad... sin fecha.

maikix dijo...

Jajajajaja... Gracias, Victor. Yo también sabía lo de la "MS", igual tu madre y la mía se conocían!

¿Has probado a pasar el código de barras por el lector? Porque el código de barras, sí te lo habrás encontrado, ¿no?

molano dijo...

Te entiendo, maikix. Yo cuando tengo un catarrito (ahora tengo uno) es cuando si que me pongo enfermo. ¿Por qué yo? ¿Por qué a mi? es la gran cuestión que me enferma. Me parece injusto. Si hubiera justicia divina esos virus y bacterias que me atacan debían ir a Esperanza Aguirre y quizá sirviera para que reflexione sobre nuestro sistema sanitario.
Ahora en serio, cuídate mucho y olvida las responsabilidades un ratito. A veces estos parones sirven para que otros se hagan un poco mas responsables.
Un abrazo.

PATSY SCOTT dijo...

¡Ay, pobrecita mía!! Espero que ya estés mejor - pero tómate en serio lo del reposo.
¿Tiene nombre ese amor inmenso acompañado de lágrimas que se siente hacia el médico/enfermera que te alivia el dolor? Yo al que me "operó" el dedo estuve a punto de darle un beso. Por guapo y por bueno. Me contuve.
Cuídate mucho. Besos.

Víctor González dijo...

Genial lo del código de barras; lo intentaré.
Lo de "el lector" me ha recordado la maravillosa película... (no he leido la novela).
Un abrazo,

maikix dijo...

¡Ay, Molano, si hubiera justicia, divina o humana, no habría Esperanzas Aguirres ni similares!
Yo espero por lo menos que me valoren los que ahora tienen que asumir más responsabilidades. Aunque los que son responsables, lo son siempre, y los que no, no.

Querida Patsy, espero estar bien por lo menos a final de mes (¡tenemos una cita!), de momento estoy "casi" igual que hace dos semanas, incluso tras una infiltración.
Si le han puesto nombre al síndrome de Estocolmo, o de Stendhal, es posible que a esto también. Mi "amor", de todas maneras, se llama Gisela...jajajja

Victor, a mí también me gustó mucho la película "El lector", tampoco he leído el libro.

Gracias y besos a los tres.

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