miércoles, 26 de agosto de 2009

Ética

Ha vuelto a pasar.
Otro descerebrado que ha matado a su pareja, esta vez de un tiro en la cabeza. El angelito, casi un menor (20 años), tenía antecedentes de detenciones por múltiples delitos de violencia, conducción temeraria y contra la salud pública.

Ya he denunciado aquí un montón de veces la violencia cavernícola, y no voy a redundar en ello. Pero quería llamar la atención sobre un elemento que introduce este caso: Esta vez, la víctima, de 22 años, estaba embarazada de 9 meses, ya salida de cuentas.

El homicidio se cometió de madrugada en el ascensor del edificio donde vivían, en el barrio barcelonés de la Guineueta.
Los servicios de emergencias médicas llegaron al lugar de los hechos diez minutos después que los vecinos lo denunciasen, y no pudieron hacer nada por salvar la vida de la muchacha (sobrevivir a un balazo en la cabeza sólo pasa en los libros de Larsson).
Sin embargo, le practicaron una cesárea postmortem en el mismo rellano de la escalera, y a pesar de que la niña nació en parada cardiorrespiratoria, lograron reanimarla y llevarla a la UCI de neonatos de la Vall d'Hebron.

La niña ha muerto a las dos de la tarde.

Afortunadamente, desde mi punto de vista. Puede que no sea política o éticamente correcto decirlo, pero es así.

Desde que la madre murió hasta que consiguieron reanimar al bebé, el cerebro, además de otros órganos de la niña, estuvieron en situación de hipoxia, es decir, falta de oxígeno, lo que causa lesiones irreversibles, entre ellas una parálisis cerebral que condena a quien la padece y a los cuidadores a una vida que no lo es.

Una duda se me plantea: ¿Era lícito, practicar la cesárea, habiendo transcurrido ya un tiempo de hipoxia?
Más dudas: En el caso que hubiese sobrevivido, ¿quién se habría hecho cargo de ella? ¿Su padre? Imposible si hacen lo que tienen que hacer, es decir, encerrarlo casi de por vida. ¿La abuela? La pareja vivía en el domicilio de la madre de él, ya tenían otra hija de 3 años (¡¡¡Dios!!!), que cuidaba la abuela. ¿Los servicios sociales?

El susodicho no tenía antecedentes de malos tratos, no había denuncias al respecto. Puede, pero estoy segura de que los debía haber. ¿Lo colarán como un arrebato, en su descargo? ¿Otra víctima de la sociedad, de la desestructuración familiar, del pésimo ambiente socioeconómico en el que se movía?
Estas cosas me pueden.

8 comentarios:

mam dijo...

Puf, te pueden a ti y pueden a cualquiera.A tu pregunta ¿Era lícito, practicar la cesárea, habiendo transcurrido ya un tiempo de hipoxia? tal y como lo planteas seguramente no, no lo era....que duro.

Y en cuanto al asesino de 20 años lo peor es que saldrá de la carcel y quizás antes de los 30, reanudará su vida y a mí me dan arcadas solo de pensarlo.

Qué asco!!!!

Candela Cano dijo...

No sabía que se había muerto el bebé, pero seguro que es lo mejor que le ha podido pasar. Al c..zo de m..da ese como a tantos otros le dará tiempo a maltratar a otras cuantas y si me apuras a matarlas. La rehabilitación en la cárcel en casos de psicópatas es sólo un bonito término.

molano dijo...

Estoy muy de acuerdo contigo.
Quiero pensar que quizá no sabían el tiempo que había transcurrido desde la muerte y la primera reacción es intentar salvar una vida.

maikix dijo...

Mam, ahora andan diciendo que si fue un accidente... que se le disparó la escopeta... que si no se le puede imputar la muerte del bebé... ¡Yo lo colgaba por los co****s!

Candela, la cárcel no rehabilita ningún tipo de delincuente, es un fracaso más de la sociedad.

Molano, es obligatorio siempre salvar una vida, si está en tus manos, si no lo intentas, encima, te cae el puro a ti. Seguro que los de emergencias pediátricas hicieron lo correcto (legalmente).
Por eso creo que es mejor que haya muerto.

JOSÉ ÁNGEL HIDALGO dijo...

Podríamos debatir sobre si la cárcel rehabilita o no. Lo cierto es que la Ley Penitenciaria fue la primera ley orgánica que se promulgó en democracia. En esa ley se cree a pies juntillas en la reinserción: nunca se menciona en ella la palabra castigo. Habrá casos, como éste, en los que aunque salga el criminal con un puesto de privilegio en un consejo de administración, volverían a matar a su mujer de nuevo. Un espanto.
Saludos a todos.

maikix dijo...

Quizá sí hay casos de rehabilitación, de los que no nos enteramos por eso. Los más sonoros son los que reinciden. Pero creo que las terapias para rehabilitar maltratadores, concretamente, no son muy eficaces.
Gracias por tu aportación, José Ángel.

Ave dijo...

En mi tesis doctoral trabajaba sobre la vida en los presidios norteafricanos en los siglos XVII y XVIII. Leyendo las vidas de aquellos hombres (muchos de ellos condenados a trabajos forzados por lo que hoy consideraríamos auténticas minucias) cambió radicalmente mi visión de lo que supone que te priven de libertad. Es un tema muy complejo, pero la cárcel no es precisamente un patio de recreo. Ni siquiera en la España del siglo XXI.

maikix dijo...

Ave, estoy segura de que estar en la cárcel no es plato de buen gusto, desde luego, ni siquiera para los chorizos de guante (Léase Mario Conde, de la Rosa, etc) que tienen de todo. El hecho de estar "preso", la privación de libertad, es lo peor. Precisamente por eso es muy difícil la "rehabilitación". Y me parece que hoy en día (seguro que no tanto como los que tú estudiabas) sigue habiendo casos de penas desproporcionadas al delito.
Un abrazo.

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