lunes, 22 de agosto de 2011

Hic est enim calix sanguinis mei

Yo tengo una teoría, no contrastada, sobre el alcohol. Cuando la cuento, me miran con cara extraña, cuando no se ríen directamente.
No he podido comprobarla porque en el trabajo de campo, la cohorte o serie es sólo de uno, es decir, yo.
Creo que el alcohol, además de eliminarse por el hígado y el riñón, se elimina también con las palabras.
Lo que he comprobado en mí: si tomo una copa de alcohol sola, sea cerveza, vino o un combinado, directamente tengo que irme a dormir, de la cogorza que pillo. En cambio, si estoy acompañada, mi capacidad de aguante se multiplica por dos o por tres, y creo que es porque en compañía hablo y hablo, y voy depurando, mientras que si estoy sola, le dejo todo el trabajo a mis órganos internos y les cuesta más, con lo que llega al cerebro más cantidad y antes.

Me falta hacer el experimento de estar sola, beber, y hablar por los codos, aunque sea con las sillas, para discriminar si el efecto es realmente por mi perorata, o es por tener la atención distraída en otras cuestiones.

En estas trascendentes y sublimes elucubraciones me ha sumido la Jornada Mundial de la Juventud. Tan hondo me la calado la visita de su santísima, que no se si tirarme al tren, o al maquinista.
De momento, me he tomado una copa de vino y... pues eso, que me voy a echar un rato.

(Los que tenemos una edad y hemos estudiado latín, sabemos la traducción del título. Para los que no: Éste es el cáliz de mi sangre)

10 comentarios:

Candela dijo...

Anda!!! pues tienes razón, caramba. Estudia ese fenómeno. Yo podría no llegar a emborracharme nunca jajajjaaj

fiorella dijo...

Empiricamente, como vos, saco las mismas conlusiones. Como digo siempre, yo tomo y parece que los otros se empedan=emborracham, por lo que dicen y hacen. Un beso

maikix dijo...

Candelilla viajera! A ver si en el próximo circuito pasas por Barcelona.
Creo que en un mano a mano tú y yo secaríamos las bodegas...! (por lo que "cascamos", eh?) Jajajaja

Fiorella, ya somos una serie de dos. Si la cosa aumenta y a más gente le pasa, propondré la hipótesis. Muchos besos, guapa, hacía tiempo que no sabía de ti.

PATSY SCOTT dijo...

jajaaja, lo de beber sola y hablar hasta por los codos con las sillas no lo recomiendo - hablar con un mueble es de lo más exasperante que hay... alcoholizada o no alcoholizada.

La visita papal produjo un efecto muy parecido al del vino. Ibas por la calle y era como si te hubieras metido alcohol en vena - cientos de papaflautas con mochilas, sombreros, guitarritas, rosarios al cuello, sotanas (¿no estaban ya erradicadas?). Y cuando se marcha el papa, la resaca de unos "kikos"...surrealista. Si todavía creo que ha sido todo un sueño o producto de las alucinaciones producidas por una monumental borrachera. Real no pudo ser.

Víctor González dijo...

¡Chapeau, Maikix! Totalmente de acuerdo. Estúdialo a fondo y que te lo publiquen en Nature o donde sea. En serio. A mi también me pasa.
Un abrazo,

maikix dijo...

Jajajaja, Patsy, ya he visto tu último post. Con un chute de LSD no habría alucinado tanto!
Lo de hablar con los muebles... es que ahora no tengo plantas en casa (todavía), que a ellas por lo menos les haría bien.
Besos.

Víctor, si vamos engrosando las filas de los que nos pasa eso, dará para un artículo, aunque sea en el Pronto!
Me pongo en serio a ello ;))
Un beso.

ISA dijo...

Apúntame en la lista.
Servidora que, normalmente, soy más bien parca de palabras, cuando beb (que es cuando estoy con alguién), joé, es que suelto unos discursos que hasta yo misma me sorprendo.

maikix dijo...

Jajajaja, Isa, lo tuyo es al revés, el alcohol te da palabras y más palabras... Pero te incluyo igual en la serie.

pau dijo...

¿No dicen... decís que el cerebro es el órgano que consume más energía?
Pues ahí está la explicación.
Te pondría ejemplos de mis mojitos, pero te partirías la caja.

maikix dijo...

Pau, pero la "gasolina" del cerebro es la glucosa, no el alcohol, jajaja!!!
Estaría bien probar uno de esos mojitos...!

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