Supongo que en todas partes sucede igual, pero en Cataluña, muchos de los nombres populares de las setas son a veces despectivos o groseros, o cómicos, como mataparent de peu vermell ("mata-pariente de pie rojo", Pie rojo), pet de llop gris ("pedo de lobo", Bejín plomizo), peu de cabra (Pie de cabra), bola de neu pudent ("bola de nieve maloliente", Agarico amarilleante), pixacà ("meaperros", Amanita pantera), orella de gat negre (Oreja de gato negro), cama de perdiu ("pierna de perdiz", Gomfidio reluciente), enganyapastors ("engaña-pastores", Níscalo falso), tita de gos ("picha de perro", Falo perruno), peu de rata ("pie de rata", Ramaria coliflor), trompeta de morts (Trompeta de los muertos)...
Naturalmente, los hongos que más conocemos son los que nos comemos, pero los hongos son organismos muy curiosos de los que la mayoría de los mortales desconocemos casi todo. En realidad, hongo y seta no son sinónimos: las setas son las fructificaciones de ciertos hongos.
Para empezar, los hongos constituyen su propio reino, no son animales ni vegetales. Se estima que existen más de un millón de especies, mientras que sólo están descritas unas ochenta mil. Comparten con el reino animal que son incapaces de producir su propio alimento y consumen otros organismos, y con las plantas que, por ejemplo, dispersan sus esporas al viento. Los hongos se reproducen por medio de esporas (como también lo hacen las algas), que son extraordinariamente variadas, móviles o inmóviles, sexuales o asexuales. Muchos hongos producen sus esporas en estructuras microscópicas, mientras que otros forman los cuerpos fructíferos (setas) para liberarlas. Las setas son las lanzadoras de esporas.
La mayoría de hongos son pluricelulares, pero algunos (levaduras) son unicelulares.
La mayoría de ellos son saprófitos, se alimentan de materia en descomposición (de ahí su importancia en el ciclo de la materia), pero también los hay parásitos (produciendo enfermedades en el hombre y otros animales, y en los vegetales), y simbiontes, como los que forman los líquenes.
Además de como alimento, los humanos utilizamos hongos para transformar algunos alimentos, como las levaduras en la elaboración de cerveza y vino, quesos, pan, etc. Otros se utilizan como fármacos (conocido por todos es el hallazgo de la penicilina por Fleming). Algunos son alucinógenos, otros tóxicos, e incluso mortales.
En cuanto a las patologías que producen (sólo unas cincuenta especies de hongos son patógenos para los humanos), las llamadas micosis, pueden ser superficiales, afectando a la piel (pie de atleta), mucosas (muguet), pelo (tiña), uñas (onicomicosis), o profundas, mucho más graves, como la aspergilosis, criptococosis, mucor...
Y ya no me enrollo más, que lo que quería enseñaros es la belleza que pueden mostrar los hongos, tanto los visibles a ojo desnudo como los microscópicos.
















